sábado, 28 de diciembre de 2013

felices 118 señor cine


era parís. era invierno. era 1895. han pasado 118 años.


esa noche los hermanos lumière proyectaron, por primera vez al público que pudiera pagar su entrada, diez películas, iniciando la noche “la salida de obreros de una fábrica en lyon”. así comienza su vida el señor cine. esa es considerada como la primer película proyectada: dura 46 segundos, esa noche 33 personas estuvieron ahí, mirando. seguramente esa noche no pudieron dormir.


a partir de esa noche la gente se sorprendió y se maravilló. parecía un poco de magia, un poco de misterio, un poco de artes obscuras. ¿dónde se escondían los actores? ¿cómo se escondía el decorado? ahora nos parece extraño que en su momento cuando se proyectó el corto de la “llegada un tren a la estación” la gente saliera de la sala de proyección completamente asustada, gritando.

el cine se volvió verdadera magia en 1902 cuando el gran señor george méliès filmara “viaje a la luna”, dura 14 minutos con 12 segundos y es el primer “largometraje” de la historia. la primer película hecha para contar una historia, no sólo para mostrar algo que existía y quedaba permanentemente plasmado en imagen.


el cine no ha dejado de viajar, de crecer, de sorprender. a la fecha, 118 años después, sigue maravillándonos. y por suerte el cine (como la música y la literatura) tiene mil y un creadores, mil y un visiones, infinitas formas, géneros y objetivos: negocio, arte, diversión, hacer reír, hacer sufrir, excitar, aterrorizar, hacer pensar. el cine (como la música y la literatura) están a la mano de quien quiera verlo y entenderlo. y cada cabeza hace su propio mundo del cine.

para mi visión personal del cine, lo he escrito antes acá, hay nombres indispensables: andrei tarkovski, luis buñuel, víctor erice, federico fellini, pier paolo pasolini, mike leigh, akira kurosawa, ingmar bergman, wim wenders, werner herzog, reiner werner fassbinder, lars von trier, pedro almodóvar, f.w. murnau, george méliès, el “indio” fernandez, tom tykwer, theo angelopoulos, peter greenaway, manoel de oliveira (nació en 1908 ¡y sigue vivo y filmando!), jim jarmusch, wong kar-wai, yasuhiro ozu, françois truffaut, la lista podría seguir y seguir. en los últimos años descubrí el cine de steve mcqueen y el de ulrich seidl. nunca he visto una película de carl theodor dryer ni he visto un western ni “el mago de oz”. en fin, el cine sigue vivo y sigue sorprendiendo y es infinito y eso es fantástico.


(hace 18 años celebrábamos sus primeros cien años. ufff, el tiempo ha pasado. veíamos, esa tarde, alguna película de luis buñuel en mi cineteca. mí-a. creo que fue “el perro andaluz”ese ojo rasgado que dialoga con el ojo lastimado de la luna de méliès: metáforas del cine)


jueves, 26 de diciembre de 2013

de espíritus y de colmenas

al inicio de la película “el espíritu de la colmena” de víctor erice (españa, 1973) uno de los personajes escribe en una carta que no sabe si le llegará a su destinatario:

“no lo digo por nostalgia. resulta difícil volver
a tener nostalgia después de lo que nos ha tocado
vivir en estos últimos años”

es 1940, acaba de terminar la guerra civil en españa. hay miedo. hay silencios. hay secretos. el espacio para estar libre es dentro de uno mismo, incluso para los niños. los derrotados son innombrables, se busca borrar de la memoria lo que acaba de suceder unos años antes. la película cuenta una brevísima historia, una anécdota en la vida de dos niñas, que en una película conocen de frankenstein y la mayor molesta a su hermana menor (una maravillosa ana torrent, sus ojos y su mirada, increíbles) con el tema de los espíritus y los fantasmas y le dice que conoce al monstruo y sucede la historia y hay una casa abandonada, un padre que habla de su abuelo, un derrotado que huye, un susto, un misterio, cartas que se incendian, la cercanía de la muerte, una noche fría, muchas abejas.




en realidad no estoy hablando de la historia que cuenta el gran director vasco víctor erice (de quien he visto otras dos joyas del cine “el sur” (1983) y “el sol del membrillo” (1992), dirigidas por él) sino que ahora al volver a mirar esta película vuelvo a sentir esa inquietud. Esa sensación de estar viendo una pieza importante en el rompecabezas que es la historia del cine y pienso que erice logra reflejar dos cosas maravillosas en la película: el miedo a los desconocido (de alguna manera esta película estaría en una especie del cine “coming of age” pero no) y los sueños que despierta el mirar cine.


el cine de erice es un cine que no tiene prisa, de imágenes increíbles. pensar que esta película la hicieron en 1973 y que sigue tan viva.

jueves, 28 de noviembre de 2013

agradeciendo

entre las múltiples herencias que me dejó mi abuela alicia quien nació y creció y vivió casi toda su vida en estados unidos fue que la fiesta de thanksgiving era su fiesta favorita.

desde que murió en el 2002 para mí ha sido una fecha donde me detengo y agradezco por las cosas buenas que me han tocado vivir en esta vida y comienzo pensando en mi abuela alicia y sus ojos francos y su cariño y de ahí me voy desenredando una madeja de felicidades y de cosas buenas que me han sucedido en el ciclo.


Gracias, pues: por la amistad, por los libros, por las largas lecturas, por las risas, por las cosas deliciosas de comer, por el pan recién horneado, por los chocolates, por las infinitas tazas de café, por tener cierta salud, por las largas caminatas sin sentido, por el amor y el cariño, por los gatos, por mi lükas, por estar en un punto donde no sé hacia donde voy pero que pese a todo me emociona saber que viene el futuro, por tener una voz que habla, por tener una voz que escribe (y mucho), por tener un aquí y una ahora interesante, por tener una historia, por mi familia (que están todos locos), por “mi” cineteca, por los viajes hechos y los viajes por hacer, por bob esponja, por sheldon cooper, por tener miedo y no quedarme quieto, por la música, por los días finitos e infinitos, por el cine, por los libros, discos y películas que han jugado el juego del antes-después, por el pozole verde, por lo que recuerdo (aún), por las fotografías, por las hojas secas, por el sol cuando hace frío, por japón, por el sur, por las siestas, por las ganas de ir al pacífico, por las distancias que a veces parecen tan cortas gracias a la tecnología, por el internet y su magia, por instagram, por los versos que se quedan en la cabeza, por mi cobija calientita, por saber que plutón es un planeta...

¡gracias! 


viernes, 15 de noviembre de 2013

antes y después


para laura o. con quien tuve esta conversación en mi cabeza

***
no exageré cuando le dije a laura que había un antes y un después de haber escuchado “reflektor” de the arcade fire por primera vez hace unas semanas. no es exageración. ese día algo sucedió que hace que exista esa dimensión de antes y esta dimensión del después. pero es que así se va la vida y eso es una maravilla. hay infinidad de anteses y de despuéses, constantemente podemos estar expuestos a que ese día, al levantarnos, suceda una fractura del tiempo que sucedió antes de que sucediera algo y después del hecho (¿será que por eso me entiendo con los libros de haruki murakami?).


para mí es claro que hay momentos de rompimiento en la línea del tiempo: un antes de haber visto  “fitzcarraldo” de werner herzog y su intenso y triste después. un antes de escuchar “the suburbs” por primera vez y su correspondiente después. un antes de escuchar los versos de juan gelman en su voz en un cassette, un antes de leer “rayuela”, un antes de que laura y yo nos juntáramos a tomar café para explicarle que ahora el tiempo era un después, un antes de haber comprado “manual de inquisidores” de antónio lobo antunes, un antes de leer “demian” por primera vez, un antes de un beso en el zócalo en el 2002, un antes del primer beso en la vida, un antes de contarle a gloria que me gustaba un chico en particular, un antes de que maría decidiera sentarse a mi lado y platicar conmigo en la facultad de arquitectura, un antes de comenzar a leer "2666" de roberto bolaño que significaría abrir una nueva puerta, un antes de la primera noche de insomnio, un antes de caminar por kyoto, un antes de escribir los primeros malísimos versos en mayo de 1992, un antes de descubrir que me gustaba mirar a través de una cámara fotográfica, un antes de desnudarme por primera vez junto a alguien, un antes de ver el cine de fassbinder, de wenders, de angelopolous, un antes de esa noche que vi “stalker” de tarkovski, un antes de sentir miedo, un antes de leer los versos que escribió pessoa, un antes de encontrar el verso de t.s. en un cartel que decía “these fragments i have shored against my ruins”, un antes de aterrizar en berlín, un antes de raparme por primera vez, un antes de escuchar a mahler por primera vez cuando era niño, un antes de leer “tokio blues” de murakami en la cama, un antes de responder el teléfono y saber que gabriel se había ahogado en una alberca, un antes de leer “howl”

un antes de.

un después de.

infinito. madeja infinita. cosa increíble.

en el tema de los discos, que es justo lo que hablaba con laura en mi cabeza, hay una larga lista de discos que significaron un episodio antes-después, sin ningún orden en particular: “green”, "new adventures on hi-fi" y “automatic for the people” de r.e.m., “debut” y “homogenic” de björk, “big calm” de morcheeba, “mellon collie and the infinite sadness” de the smashing pumpkins, “the boatman’s call” de nick cave & the bad seeds, “(  )” de sigur rós, “filigree & shadow” de this mortal coil, “antony & the johnsons” de antony & the johnsons, “andrew bird & the mysterious production of eggs” de andrew bird, “sweet & sour, hot & spicy” de ely guerra, “plastic beach” de gorillaz, “onda” de entre ríos, “the understanding” de röyksopp, “ok computer” de radiohead, “portishead” y “third” de portishead, “the lion and the cobra” de sinéad o’connor, “una temporada en el infierno” de fangoria, “ophelia” de natalie merchant, “stories from the city, stories from the sea” de pj harvey, “finally we are no one” de múm, “entre el cielo y el suelo” de mecano, “el efecto amor” de travolta y, claro, “the suburbs” y ahora “reflektor” de the arcade fire.

lo increíble es que sé que la lista no está completa, es lo que recuerdo ahora, en este aquí y este ahora. más increíble, y gran felicidad: sé que me esperan muchos más momentos de música, películas y vida que signifiquen antes-después. es una cosa boba, al mismo tiempo compleja, pero me hace feliz.


(la imagen para este post, el ecce homo de Borja, España, intervenido por doña ceci, es un bonito ejemplo de los episodios antes-después)

jueves, 7 de noviembre de 2013

reflektor, ahora

y por fin escuché “reflektor” (2013) de the arcade fire.


la última vez que escribí en el blog me preguntaba “¿qué sucederá? ¿logrará the arcade fire superar la maldición del tercer álbum? ¿logrará superar lo logrado con “the suburbs”?”

diré que sí, lo lograron. es un disco diferente a “the suburbs” y qué bueno que es así. qué bueno que lograron hacer música que tuviera sentido después de “the suburbs” con otra línea narrativa y otra línea melódica. es un disco que va creciendo conforme uno lo va escuchando. es un disco pensado como un disco, como una entidad, lo que no es sorpresa ya que los discos anteriores eran así, discos para escucharse como tal, piezas de un mismo rompecabezas. es un disco doble y tiene una razón de ser, meramente narrativa.

“reflektor” es un arcade fire madurando. es, sobre todo, una reflexión sobre el desamor y sobre la muerte. sobre el amor después de la muerte, sobre amar y que la gente a la que se ama también se muere. un disco sobre historias de amor que quedan incompletas. es un disco con momentos épicos. si, épicos. 


el disco uno comienza con la canción “reflektor”, el primer sencillo. una canción que crece mientras la escuchas y que crece conforme la escuchas. siguen “we exist” y “flashbulb eyes” (la canción que menos me gusta del disco). el disco avanza y llega “here comes the night time”. uuuuffff, momento épico uno. escalofríos y maravilla y felicidad absoluta mientras escuchaba el disco por primera vez, tiene esto, tan poderoso: “when i hear the beat, the spirit’s on me like a live wire. a thousand horses running wild on a city of fire. but it starts in your feet, then it goes to your head. and if you can’t feel it, then the roots are dead. and if you’re the judge, then what is our crime?”. siguen “normal person” y “you already know” y, momento épico dos, “joan of arc” y su  herencia del rock y su cambio melódico, denso, obscuro, magia absoluta. termina el disco uno.

el disco dos comienza con “here comes the night time ii” que es en realidad la canción que da origen al disco en el viaje que realizaron win butler y régine chassagne a haití y donde les maravillaba y asustaba el hecho que al terminar el día la gente corría a sus casas, abandonaba la ciudad porque en muchas zonas donde aún quedó el rastro del terremoto del 2010 no hay luz eléctrica y cuando llega la noche sólo queda la obscuridad. y siguen “awful sound (oh eurydice)” y “it’s never over (oh orpheus)”, las dos canciones que incluyen los momentos épicos tres y cuatro. la maravilla del mito de orfeo, la tristeza, la muerte, el amor, el final del amor, la búsqueda, todos esos elementos. sobre todo, ufff, increíble escalofrío cuando sucede lo de: “but when i say i love you, your silence covers me. oh, eurydice, it’s an awful sound” y cuando sucede esto otro en voz de régine “we stood beside a frozen sea, i saw you out in front of me. reflected light, a hollow moon, oh, orpheus, don’t turn around too soon”. ufff. sigue “porno” y el disco “cierra” con la maravillosa (momento épico cinco) “afterlife”. wow. (hay un bonus track que me hace temblar y que además incluye un bonus adentro del bonus que es “supersymmetry”).

es un disco para escucharse fuerte y con audífonos. es un disco para la noche. es un disco que me hace feliz y que no he dejado de escuchar desde que cayó en mis manos. sin duda, un disco enorme. mi historia personal se sigue enlazando con este grupo canadiense, son parte de mi banda sonora. búsquenlo, escúchenlo a-ten-ta-men-te, déjense llevar. yo sé lo que les digo.

no tengo (aún) en mis manos mi copia del disco, lo descargué electrónicamente porque aún la versión física, con dos discos y con un trabajo de arte interesante no está disponible en méxico: es una triste batalla ser análogo en estos tiempos.


(la primer persona en los agradecimientos es david bowie. por todo.)

lunes, 28 de octubre de 2013

los suburbios, hace tres años

en agosto del 2010 caía en mis manos el disco “the suburbs” de los canadienses de the arcade fire. ese disco me ha estado acompañando desde entonces. lo escucho una y otra vez y me sigue sorprendiendo. me conmueve, me emociona, me eriza la piel. lo escucho desde hace tres años una y otra vez.


mañana saldrá a la venta “reflektor”, el cuarto álbum del grupo. por supuesto estoy ansioso: ¿qué sucederá? ¿logrará the arcade fire superar la maldición del tercer álbum? ¿logrará superar lo logrado con “the suburbs”?

la historia del grupo es un poco así: sacó un primer disco, “funeral”, en 2004 donde se incluyen las maravillas de “neighborhood #1 (tunnels)”, “neighborhood #4 (7 kettles)” y “wake up”. en 2007 aparece “neon bible” con “intervention”, “black wave/bad vibrations” (¡uuuuuuh!), “the well and the lighthouse”, “(antichrist television blues)”, “windowsill” y “no cars go”, y el tercer álbum llegó en 2010 y fue/es “the suburbs” y fue maravilloso.


este último contiene 16 canciones de las cuales “ready to start”, “modern man”, “half light i”, “suburban war” (que desde agosto del 2010 tiene un lugar preferencial en mi corazón como la mejor canción y la más preferida siempre jamás), “we used to wait” y “sprawl ii (mountains beyond mountains)” son mis favoritas.

la línea musical y narrativa de “the suburbs” cuenta una historia con la que me identifico: de pronto uno avanza en la vida y mira hacia atrás. atrás está uno mismo (adolescente o adulto temprano) en la que de verdad el mundo daba mucho miedo y nada podía detenerme, que había sombras acechando, que si uno se detenía y no salía corriendo las sombras ganarían todas las batallas y un puede ver que el tiempo pasa y que atrás quedó el tiempo en que, aunque se tenía miedo, se estaba bien y que realmente no pasaba nada, no se jugaba uno la vida, pero era entonces, en esa ansia de vida, que se cometerían los actos que trazarían el camino de la vida. estoy aquí, ahora, aquí y ahora, por todo lo que fui entonces, por lo que hice, por lo que dije, por mis torpes batallas y sus derrotas, porque en esos años aprendí a nombrar las cosas que para mí eran importantes.


espero ansioso el nuevo disco. no me hago ideas, ni sé que esperar. escuché (obligado) “reflektor”, la primera canción. no sé nada más. escribo esto escuchando “the suburbs” una vez más el día de hoy. veamos qué sucede en/con este nuevo disco. estaré ansioso como niño antes de que lleguen los reyes magos.


(el mejor concierto de mi vida: the arcade fire en guadalajara. era sábado, era 16 de octubre y era 2010. estaban ahí laura y christian. espectacular)



viernes, 11 de octubre de 2013

ese viaje



(comienzo)

(la niebla tiembla
lentamente, se abre
el aire en la tinta.
comienza la tarde, los

espejos anuncian palabras
que no volverán, la
calma envuelta de
viento. comienza la

ciudad)

Mauricio Álvarez

***
era once de octubre. era 2008. los mercados internacionales colapsaban hace cinco años. lo peor de la crisis estaba sucediendo en ese momento. y nosotros, christian, lalito, chief, edurne, yuyis y mau llegábamos a japón.


comenzaba ese viaje. el que me cambiaría la vida. el viaje de mi vida. el mejor viaje, el más fantástico, el gran sueño de llegar a japón y cruzar el océano pacífico y oler japón, beber japón, comer japón, mirar japón: los árboles en otoño en japón. el gran viaje. la felicidad.

fueron tres semanas de risas, de aprendizaje, de enfrentamiento, de algunas cosas increíblemente tristes, de cambiar la forma de pensar, de saber que hay otro mundo y otra forma. que increíble fue.

repaso las fotografías, las páginas escritas allá, los recuerdos, lo que sucedería en mi interior estando allá, mis sombras, mis silencios, mis amigos, mi pareja, mis lecturas japonesas meses después. todo tan vivo, todo comenzó hace cinco años cuando el avión aterrizó en narita. y de ahí: tokio, yokohama, nikko, hakone, osaka, kioto, himeji, hiroshima, miyajima, nagano, fukuoka, obuse. uff.

volveré. si.









lunes, 23 de septiembre de 2013

“muzzle” de the smashing pumpkins

hay canciones que me gustan. que me hacen feliz. que de pronto las escuché hace tiempo y significaron y me emocionaban cuando llovía y cuando hacía calor. era 1997 y comenzaba a reconstruir mis pedazos y cayó en mis manos uno de los discos que me salvaron la vida. en ese disco, muchas canciones, muchas historias.

hace unas semanas en los azares aleatorios del ipod apareció “muzzle”, de the smashing pumpkins (del disco 1 “dawn to dusk” de “mellon collie and the infinite sadness”, 1995, uno de los discos que marcarían la música “alternativa” e “indie” pa-ra-siem-pre).


uffffffffffffffffff. increíble. increíble y perfecta en 1997 para mí, increíble y perfecta en este momento, en este aquí y en este ahora. enorme felicidad. no hablaré de mi historia con el disco por ahora, eso será otro día, sólo quiero compartir la canción.

la letra:

i fear that i am ordinary, just like everyone
to lie here and die among the sorrows
adrift among the days
for everything i ever said
and everything i've ever done is gone and dead
as all things must surely have to end
and great loves will one day have to part
i know that i am meant for this world
my life has been extraordinary
blessed and cursed and won
time heals but i'm forever broken
by and by the way...
have you ever heard the words
i'm singing in these songs?
it's for the girl i've loved all along
can a taste of love be so wrong
as all things must surely have to end
and great loves will one day have to part
i know that i am meant for this world
and in my mind as i was floating
far above the clouds
some children laughed i'd fall for certain
for thinking that i'd last forever
but i knew exactly where i was
and i knew the meaning of it all
and i knew the distance to the sun
and i knew the echo that is love
and i knew the secrets in your spires
and i knew the emptiness of youth
and i knew the solitude of heart
and i knew the murmurs of the soul
and the world is drawn into your hands
and the world is etched upon your heart
and the world so hard to understand
is the world you can't live without
and i knew the silence of the world


a mí me gusta más la versión del álbum, pero no pude encontrar un audio disponible, buu. así que va en vivo:



miércoles, 18 de septiembre de 2013

eres el mejor, kiko amat


- Déjame que te diga algo sobre el coraje. Mucha gente cree
que el coraje es ausencia de miedo, pero no lo es. Los hombres
sin miedo son locos o insensatos o psicópatas. El verdadero co-
raje es el domino del miedo.”

Kiko Amat, en “Eres el mejor, Cienfuegos”

***
la lluvia y la lentitud del metro el día de ayer me permitieron terminar “eres el mejor, cienfuegos” (2012) de kiko amat. su cuarta novela.

me gustó. mucho.


la novela habla de la lucha de cienfuegos, hombre en plena crisis emocional de los 40s. en pleno desajuste de todo lo que debía ser la vida trazada y preestablecida de antemano por el deber ser, lo implacable de la vida: vivir en pareja, tener una casa, tener un hijo, tener un empleo, tener un país próspero. y de pronto no tener nada de eso. ni país.


es, como en otras novelas de amat, una novela escrita por los que pierden todas las batallas (“el día que me vaya no se lo diré a nadie” (2003), “cosas que hacen BUM” (2007) y “rompepistas” (2009), tres novelas de anti-héroes). cienfuegos está hundido en su historia y su tristeza. mientras tanto es el 2011 y se narra que en españa están los indignados y el 15m tomando las plazas y se habla de un país que se cae a pedazos económica y socialmente. la tragedia personal de cienfuegos (el final de su historia de amor) y la manera en que recupera el aliento y el ansia de vida suceden paralelamente a los acontecimientos sociales que desplomaron a españa.

“eres el mejor, cienfuegos” es un libro hermoso. un libro feliz. con huevos. con coraje. que te hace reír y te hace sentir nudo en la garganta y ojos llorosos y te hace sentir rabia y felicidad. es un libro misterioso, intenso. pero un libro feliz. cienfuegos, sin duda, es el mejor. la prosa de kiko amat es, como en cada novela, bestial, perfecta, aplastante, agradable, ingeniosa. kiko amat es enorme. es el mejor. je, je. y además: el libro tiene dibujitos y juega con la tipografía y aparece pànic orfila y aparece un disco de las duelistas. cosas que, como lector de amat me hacen sumamente feliz.

y amo que al final, como acostumbra kiko amat, agradece a las influencias, la música, la gente. y al 15m, que sacudió un poco el mundo. ya el tiempo se encargará de acomodar este libro en su momento histórico: los días de la rabia.






martes, 10 de septiembre de 2013

matar ratas

vuelvo a ver “la muchacha de la fábrica de cerillos” (1989) del finlandés aki kaurismäki. noche de lluvia y frío en la ciudad de méxico, solo en casa.


es una de las películas más tristes de la historia del cine.

y de las más hermosas.

curiosamente cada vez que la veo se vuelve más fuerte y más grande y más triste. el personaje que interpreta la actriz kati outinen de manera maravillosa, con un rostro increíblemente triste e inexpresivo, refleja la derrota, la pérdida de toda ilusión y de todo contacto con el mundo real. ella, obrera de una fábrica de cerillos, triste, sola, que mantiene a su madre y el amante de su madre, que les cocina y les plancha, que nadie la saca a bailar, que casi no le oímos su voz porque a nadie le importa lo que tenga que decir o sentir este personaje, se enamora, cree que todo saldrá bien, le rompen el corazón, le rompen los pedacitos rotos del corazón roto y entonces, sigue sola y triste, pero se empodera del momento y la vemos sonreír.



curiosamente, también es una película de su tiempo físico, 1989. mientras se filmó sucedió la matanza de tian’anmen en china. el director, uno de los grandes enormes del cine, toma esa imagen mítica del hombre con su bolsa de mandado deteniendo una columna de tanques para reforzar lo que sucederá con iris: todo lo perderá, pero “dirá” lo que tiene que decir: le hará frente a una columna de tanques, comprará el veneno para ratas.


 (la segunda entrada de este blog, marzo del 2008, hablé de esta película y de aki kaurismäki y de la “trilogía del proletariado” que es donde los críticos insertan esta película o como el mismo director le llama “trilogía de los perdedores”)


domingo, 25 de agosto de 2013

amar el cine


con cariño para ana maría, gisela y  mariana

“Se fue el circo, se irá el cine y otras cosas vendrán
pero al final todos seremos polvo de estrellas.”
Federico Fellini


***

conocí a pancho sánchez en mayo de 1993. yo todavía no cumplía los 17, él tendría 54. el viernes 23 de agosto pancho murió y eso es una gran tristeza, pero así es la vida, un ciclo de vida y muerte. él estaba muy enfermo y pese a toda la tristeza no dejo de pensar en que ya no está sufriendo.


pancho: escritor, guionista, crítico antisolemne. persona, lector entusiasta y cinéfilo. una persona que amaba el cine. cuando lo conocí, para mí el cine era un lugar, no un acto. el cine era para comer palomitas y mirar al actor o la actriz de moda. algo de lo que podía prescindir. y luego conocí a pancho quien vivía para su familia y para el cine. que veía todas las películas, que sabía todo de la magia de hacer cine, que admiraba actores, actrices, películas, géneros, toda una serie de cosas que lo maravillaban una y otra vez. yo, tímido, introvertido, llegaba a casa de pancho sánchez a dejar a mariana y pancho me invitaba a pasar, me obligaba a sentarme en la sala y me hablaba de lo que había visto esa tarde o lo que vería en la noche por canal 11 o por el 22, me hablaba de tal o cual director, en voz de pancho y en su casa supe de kurosawa, de fellini, de tarkovsky, de bergman, de buñuel. supe que existía “ladrón de bicicletas” (la primera película que me “obligó” a ver y esa noche algo sucedió en mi cabeza: eso era ver cine) y el “el ángel exterminador” y “nostlagia”. en casa de pancho vi “el gran éxtasis del escultor steiner” de werner herzog y “fitzcarraldo”. poco a poco, en su casa, durante un año ininterrumpido, asistí a un curso intensivo de cine. no de aprender nombres y fechas, eso lo aprendí por mis manías, sino de mirar el cine, amarlo, vivirlo: necesitarlo. y el curso tenía tarea: ver películas que pasarían en la tele o en la cineteca o en los cineclubes, pancho escuchaba y hablaba fracamente, fuerte, mirando a los ojos y yo salía de su casa con vhs para ver o algún libro, porque igual amaba los libros (mis primeros dos libros de dylan thomas me los regaló él). por azares del destino, me alejé un tiempo en julio de 1994 y en septiembre de 1995 volví y el curso fue aún más intensivo: hablábamos horas de cine, de su amor y mi aversión por las películas musicales, de porque me parecía que los daneses del dogme 95 estaban haciendo algo que valía la pena, de passolini, del gran truco de hitchcock en “psicosis” y de cómo buñuel enfureció a franco con “viridiana”. y después, con el tiempo y la vida y sus cosas, cada vez nos vimos menos pero siempre que nos volvíamos a ver hablábamos de cine. era un placer hablar de cine con pancho, siempre acababa con películas que tenía que ver. mi copia de “el tercer hombre” de carol reed me la regaló él.

en mi biblioteca personal tengo sus libros sobre cine: “la comezón del séptimo arte” (1998), “océano de películas” (1999), “siglo buñuel” (2000), “luz en la oscuridad: crónica del cine mexicano 1896-2002” (2002), “cinefilia es locura” (2004) y “amor al cine” (2009) y los uso como tesoro y como referencia constante, en particular “luz en la obscuridad” que es una de las mejores referencias al quehacer fílmico nacional. tengo también el libro de cuentos “tierra que fue mar” (1996) y uno que aún no he leído, “vida llamada real” (2010).


a mis papás puedo culparlos por mi gusto por mahler, a pancho lo culpo de mi amor por el cine. ¡gracias pancho! lo que me diste no tengo forma de pagarlo.

si hay vida después de la muerte pancho sánchez está en una gran sala de cine, de las de antes, mirando sus películas favoritas, viendo “aventuras en birmania” o “cantando bajo la lluvia”, emocionado ante las imágenes en la pantalla. donde está ya se encontró con luis buñuel y ya le dijo que es lo que hay en la cajita del chino en “bella de día”. seguramente. ya me lo contará cuando volvamos a encontrarnos.



viernes, 16 de agosto de 2013

i don’t dive, but i do swim


“Ítaca te ha dado el bello viaje.
Sin ella no habrías emprendido el camino.
No tiene otras cosas que darte ya.”
Constantino Cavafis


***

37.

treinta y siete. ¿y qué he logrado? de pronto parecería que tengo las manos vacías. a veces me siento como un personaje de murakami: mi centro se ha perdido y no sé, de verdad no sé, por dónde se empieza a buscar. de dónde sale la fuerza para buscarlo. pero, en realidad no me quejo.

el inventario es largo.

amo la música de gustav mahler, a la que vuelvo con frecuencia y que me hace feliz y me atormenta el alma, aunque parezca contradictorio.

tengo mis libros, mis compañeros de viajes, de cafés, de insomnios, de largas distancias, del tiempo recorrido. mis largos monólogos silenciosos hablando con ellos, con sus páginas, sus personajes, sus autores. mis tesoros. voz de gollum.

tengo mis versos. mi voz. mi tinta. mis cuentos. mi silencio. miles de hojas escritas que se acumulan.

tengo mis discos (escribo esto escuchando “the suburbs” de the arcade fire, disco que llegó a mi exactamente hace 3 años, en 2010 y que ha sido un enorme compañero), mis obsesiones musicales, mi soundtrack recurrente. por suerte entre esos discos hay discos que me salvaron la vida.

tengo mis historias. mis aventuras. mis torpezas, mis errores. mis horrores. hay cosas que haría de manera diferente, pero las hice así y no me arrepiento.

mi insomnio, con quién he llegado a ciertos acuerdos.

mis amigos. mi christian. es extraño, pero siendo un lobo solitario, me sé rodeado de gente increíble, con ideas, con voces propias, entusiastas, llenos de vida. llenos de risa. mucho tiempo recorrido juntos. no sé de verdad qué haría sin ellos.

conocí a cuatro de mis cinco abuelos. de todos tengo recuerdos. de los cinco aprendo todavía.

mi familia. hermanos, mamá, papá, anne, lin, ángela, aubrey. lükas. mis basualdo adorados.

he podido ir y venir en mi ciudad, en mi país, en este mundo. he visto, he caminado. me he maravillado. mis ojos han visto el invierno en el sur, los andes, la niebla de montevideo, mi hermoso buenos aires, lo verde en costa rica, el paraíso en la tierra, las grandes planicies, las tormentas feroces de florida, san francisico (no conocí su niebla, habrá que volver), me perdí en londres, me enocntré ahí mismo, berlín hecho pedazos, recontruyéndose, un verso de t.s. en munich que me ayudó a reconstruirme. uffff, japón. volveré. el ruido de los pájaros en tlacotalpan, la humedad del puerto, la niebla xalapeña, el sol oaxaqueño, las montañas en guadalajara cuando entendí porque el dr. atl pintaba lo que pintaba, los paisajes de este país. la lista tiene un fin, claro, pero es interminable. no me puedo quejar.

tengo mi amor por el cine. tengo mi cineteca. Mía.

mi amor por mirar a través de una cámara.

mis miedos.

tengo memoria.

hace tiempo me dijeron que yo no sirvo para clavados. que mientras mucha gente decide algo y lo comienza de inmediato, se avienta al agua y no tiene miedo de empezar, yo me tomo mi tiempo. pero una vez que me meto al agua, discretamente, sin hacer ruido, comienzo a nadar y no me detengo.

el camino ha sido largo y sigue: ítaca no me ha engañado.

esto es lo que soy.