Mostrando entradas con la etiqueta Andrew Bird. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Andrew Bird. Mostrar todas las entradas

miércoles, 21 de mayo de 2014

"cataracts"

(que empieza el día, la madrugada casi húmeda entre las sábanas, el aire pesado en los pulmones… o que vuelve la noche, se deja escurrir en la piel, vuelve a ocupar los espacios de esta casa, la ciudad indefensa… la noche que habla muy quedito de las sombras, de lo que me hace temblar)

***

hace tiempo llegó a mis manos un disco de andrew bird, “armchair apochryfa” (2007). es el tercer albúm después de tocar con el grupo “bowl of fire” (1998-2001) y es el disco que incluye la canción “imitosis” que, aunque no es de mis preferidas, sí es de las favoritas del público andrewbirdsino y del repertorio de este extraño señor al que le da por silbar, por tocar muchos instrumentos, por hacer magiamúsica estando a solas en el escenario (de hecho, “imitosis” la he escuchado las tres veces que he visto a don andrew bird en vivo).

pero vuelvo al disco: “armchair apochryfa” es un disco poderoso. es un disco mucho más maduro que “weather systems” (2003) y más sólido como concepto (fuertes declaraciones) que “andrew bird & the mysterious production of eggs” (2005). es, además, un disco mucho más obscuro y melancólico. un disco que se mira hacia adentro. un disco que implota.

cuando llegó a mis manos me maravillaron dos canciones en particular: “dark matter” y “scythian empires”, ambas sumamente andrewbirdezcas en musicalidad y maravilla. el resto del disco me hacía muy feliz también y como con los otros discos de andrew bird me sorprendía la estructura y concepto de este trabajo que lo hace un disco para-escucharse-de-principio-a-fin, completo. pero algo sucedió hace un par de meses que caminando por la ciudad de méxico, abstraído en mis ideas o esas palabras que resuenan en mi cabeza neciamente, apareció aleatoriamente en mis audífonos la canción “cataracts”. ufff.  toda la nostalgia, toda la magia de la música de andrew bird está ahí. y silba.



caminaba hace unos días en una de esas extrañas mañanas de mayo, soleadas pero de aire frío, donde el cuerpo camina pero el alma sigue en las sábanas en casa y escuché “cataracts” y en mi mente sucedió esto, bien claro: “todas las sombras que acaricié van dejando su olor entre mis dedos, luego sucede la humedad”. todo se acomoda de pronto. todo está en su lugar. la piel se eriza. continúa el día que apenas comenzaba. quería compartir.





“When our mouths are filled with uninvited tongues of others
And the strays are pining for their unrequited mothers
Milk that sours is promptly spat
Light will fill our eyes like cats

And they shall enter from the back
With spears and scepters and squirming sacks
Scribs and tangles between their ears
Faceless scrumbled charcoal smears

Through the coppice and the chaparral
The thickets thick with mold
The bracken and the brier
Catchweed into the fold

When our mouths are filled with uninvited tongues of others
And the strays are pining for their unrequited mothers
Milk that sours is promptly spat
Light will fill our eyes like cats
Light will fill our eyes like cats
Cataracts”

Andrew Bird


sábado, 2 de marzo de 2013

de nuevo el mago que hace ruidos




There’ll be three white horses
All in a line”
Andrew Bird

***
ciudad de méxico. 1 de marzo. se hace de noche y el viento por alguna razón está frío. tomé un café antes de llegar. todo está en orden.



sucede el tiempo y espero volver a escuchar a don andrew bird, el mago que hace ruiditos con su violín, su guitarra, sus silbidos. el mago de los ruiditos, el hombre de los calcetines rojos. por tercera vez lo veré en vivo. la primera fue extraño, lo disfruté y no. no cantó “fake palindromes” y esa tarde yo estaba cansado y el escenario estaba lejos y vendría sigur rós y el desastre más tarde. la segunda vez fue impresionante, en el teatro de la ciudad. casi 3 años han pasado. esa noche descubrí al mago.




y ahora, espero ansioso y feliz. se apaga la luz y empieza. “hole in the ocean floor”, de ahí comenzará la magia. el hombre que juega con los ruidos y hace que la maravilla suceda y, en esta noche en particular, hace que mi corazón vuelva a su lugar: escuchando “orpheo looks back” me reconstruyo. vuelvo a mí. las piezas vuelven a su lugar. hoy en la mañana, escribía un correo y hablaba de lo que los años serpiente 2001 y 1989 me habían significado en cuanto a dolor y en cuanto a pérdidas y en cuanto a derrumbar mi vida en pedazos para volver a comenzar y que este 2013 me agarraba desprevenido y que, pese a no tener miedo, tenía que considerar se-ria-men-te lidiar con este toro astrológico que es el año serpiente. ufff. y en la voz de andrew bird, en sus músicos (¡maravillosos!), en sus silbidos que llenan el aire, encontré una fuerza que se me estaba perdiendo estos días.

lo más sorprendente de escucharlo en vivo es ver cómo arma sus melodías, sus pedazos de música que se van poniendo en su lugar y que van haciendo que suceda todo eso. “a nervous tic motion of the head to the left”, “desperation breeds...”, “tables and chairs”, “give it away”, “my skin, is”, “tenuousness”, “eyeoneye”… algo de cuando era ball of fire, ¡canciones que no conozco!, canciones maravillosas (el orden no importa).




y cuando canta “three white horses” tiemblo y respiro y todo está bien. el hechizo está completo. no será que mañana todo esté perfecto y resuelto. pero hoy, por esta noche, todo está perfectamente en su lugar.

(y hacia el final canta “fake palindromes” y la deconstruye. la felicidad es enorme y hay que volver a casa, porque hace frío, porque es medianoche y porque reconstruirse agota)


(nota 2: las fotos son malas y las tomé yo, pero con cariño)

viernes, 8 de febrero de 2013

rómpalo usted mismo, con sus manos







There are places we must go to
To bring these hollow words on back form”
Andrew Bird

***
mi historia con la música de andrew bird comienza cuando encuentro “fake palindromes” del disco “andrew bird & the mysterious production of eggs” (2005). canción que escucho y escucho y escucho y escucho. luego consigo el disco completo y lo mismo: escucharlo sin parar. mi relación con este músico era únicamente a través de ese disco, pero esa es otra historia. luego sucede que lo escucho tocar en el evento “la colmena”, uno de los mejores y peores eventos a los que he asistido en la vida (que tendrá una de las historias que podré contarle a los nietos que no tendré, el como a pesar de todo logramos salir de ahí y… pero esa es otra historia). luego viene a la ciudad de méxico y por un extraño azar del destino radio-b me envía al concierto y ¡wow! la maravilla.

esa noche, al salir del concierto compre “noble beast” (2009), que se volverá un disco que escucharé y escucharé y escucharé y escucharé. y ahí, el amor a andrew bird, su música, sus canciones será enorme.


y es en marzo de 2012 cuando, navegando en noches de insomnio me entero que saldrá “break it yourself” (2012). un disco maravilloso. uno de esos discos que escuchas por primera vez y sabes que ahí están las palabras necesarias para llenarte en ese momento. ese disco es perfecto, ahí, en ese momento. “break it yourself” fue mi disco fetiche y mi disco referente durante el año pasado. volví a él una y otra vez, de entre sus 14 canciones “sifters” y “orpheo looks back” están entre mis canciones fetiche y el falso palíndroma “eyeoneye” me hace enormemente feliz; la tristeza del sonido de “lusitania” me devuelve a noches de lluvia junto al mar. es un disco lleno de nostalgia y de luz, hecho con las manos y todo el corazón, se nota. me gusta particularmente que andrew bird toma a orfeo y el mito, nos dice, el título de la canción, que orfeo mirará hacia atrás, que entonces perderá a eurídice y que además enloquecerá y que las cosas saldrán mal. es un disco perfecto, de los que se pueden escuchar de principio a fin.


y luego, unos meses después, salió “hands of glory” (2012). 8 canciones, hermanas o complemento de “break it yourself”. y sucede la maravilla: otro disco perfecto, de los que se pueden escuchar de principio a fin. y no sólo lo escucho y lo escucho y lo escucho y lo escucho, también llegó en el momento perfecto. las primeras notas de “three white horses”, la canción que abre el disco me erizan la piel. y luego aparece “something biblical” y su maravillosa pausa de memoria y obsesión:

“Still we keep on dreamin’
Of that 50-year flood
Of oceans of plasma
And rivers of blood”

que por alguna razón que no acabo de entender, pero que me hace temblar felizmente. en este segundo disco orfeo vuelve, tiende un puente hacia su locura. Estos discos llegaron en los momentos justos, cuando más los necesité tener cerca, como orfeo, la locura ronda a veces.

(y por cierto: el viernes 1º de marzo andrew bird tocará en la ciudad de méxico. verlo/escucharlo en vivo vale mucho la pena. es un mago de los sonidos)

"something biblical" de andrew bird

de las canciones que me acompañan durante el insomnio, de las que me hacen feliz y me salvan la vida. "something biblical" de andrew bird, del disco hands of glory (2012). quien por cierto, el 1 de marzo tocará en la ciudad de méxico y eso me hace feliz