miércoles, 30 de marzo de 2016

el tiempo y su materia (3)

[este tiempo ¿es tangible? ¿qué quedará de estos días?] desde que estuvo disponible, tuve en mis oídos el último disco de björk, “vulnicura” (2015). estas cosas de la modernidad hicieron que tuviera el disco pero sin tenerlo. desde el 20 de enero de 2015 lo escuché y “black lake” y sus poquito más de 10 minutos fueron parte del soundtrack de la vida: (lo escribí en su momento) canción ancla. hoy lo compré físicamente y con ello completé mi colección con los ocho discos de björk, a quien he venido escuchando desde ¿1993? ¿1994? y quien me maravilla y me hace enojar cuando no me gusta lo que hace y me fascina e hipnotiza cuando hace maravillas como el último disco. cosas tan simples como comprar un disco y darse cuenta que lo has escuchado durante catorce meses (y luego el atardecer y el tema de la miel y sin saber a dónde se va el rumbo no parece tan perdido de pronto).


“black lake” termina así:

i am a glowing shiny rocket
returning home
as i enter the atmosphere
i burn off layer by layer
jettison

(la amo, obsesivamente. otra vez. otra vez. aquieta monstruos):

martes, 29 de marzo de 2016

el tiempo y su materia (2)

té negro con miel, de nuevo. atardece. hoy no sucedió mayor cosa, hizo calor en la ciudad y hubo viento ¿por qué sigo pensando en el asunto del tiempo? ¿será que no he podido avanzar en las lecturas como hubiera querido? ¿qué llevo un par de semanas queriendo escuchar la novena sinfonía de gustav mahler y no he tenido el espacio para sentarme una hora y veintidós minutos a escuchar esos silencios, a estar ausente pero presente escuchado? la pregunta se repite: este tiempo ¿es tangible? ¿qué quedará de estos días? cada día comienza y termina y el sol lleva a cabo su increíble espectáculo (o no, es invisible y ausente y todo es gris), ¿qué sucede si sacudo mis categorías metafísicas? ¿alguien se entera? ¿si hablo, aunque la habitación esté vacía, alguien escucha? ¿qué, pero qué, quedará de estos días? suena paul banks, una sonrisa:




martes, 16 de febrero de 2016

del tiempo y su materia

¿con qué extraños materiales construimos el tiempo? ¿cómo aseguramos que pasa ? ¿cómo es que volvemos una y otra vez a la misma idea? por ejemplo, cortar un betabel y maravillarse una y otra vez por toda la belleza del vegetal sangrante. ¿cómo sé que pasa el tiempo si vuelvo a pensar, de nuevo, que la palabra “archipiélago” es hermosa pero pésima para escribir un haiku? ¿cómo saber que pasa el tiempo si en estos días de invierno hay más hojas secas y de colores ocres y rojizos que hace un par de meses y ya están floreciendo los ciruelos? ¿dónde estoy parado? este tiempo ¿es tangible? ¿qué quedará de estos días?


inhalo. exhalo. así, repito mis propias categorías metafísicas, todo aquello del aquí & ahora, el antes & después, el fascinante y recién descubierto afuera & adentro. siento el sol en la cara y pienso en esto:

(lo que tenía
que decir lo dije con
niebla: temblando)


viernes, 29 de enero de 2016

esperando que hierva el agua

(“sparks”, röyksopp. es de noche y hace frío en la ciudad de méxico. hoy no vi el atardecer desde la ventana, hoy más bien era el viento y la nariz helada, los dedos buscando un rinconcito para esconderse y sentir calor. ahora espero que hierva el agua para preparar un té. la canción es del 2001 y sigue, quince años después, sacando chispitas en el aire. ¿qué cosa será el tiempo que de pronto se estanca y de pronto pasa en un abrir y un cerrar de ojos? ¿cuál es la materia con el que se construye? ¿cómo guarda uno sus recuerdos? ¿la primera vez que se escuchó una canción, hacía frío o no? ¿se bebía té, vino tinto o había sed? ¿tristeza o felicidad? ¿era aquí o era otro lugar? ¿y si aquí ya es otro lugar? ¿había niebla esa noche? ¿era de noche y no pasaban taxis para llegar a casa? ¿estaría pensando en ese verso de walt whitman…

An unseen hand also pass’d over their bodies,
It descended tremblingly from their temples and ribs.

que a veces vuelve a la memoria sin avisar? ¿qué fuegos hubo? ¿cómo será una tarde de verano en oulo, finlandia? esas cosas. el agua hierve. el té negro, con miel)

martes, 19 de enero de 2016

dar pasos

(hay días complicados. la maraña de sombras teje con sus hilos finos alrededor de las palabras y el silencio es un hermoso refugio donde se está muy a gusto. el aire es frío, cuesta trabajo ordenar las ideas. uno recorre mapas invisibles, el aquí & el ahora son densos y brumosos, en la cabeza aparecen ideas de, algún día, conocer budapest o reykiavik o volver al sur porque la brújula nos lleva allá de nuevo. en esos días los libros son enorme compañía y ahí aparecen cosas que se sienten como una bocanada de aire fresco y unos versos escritos por wisława szymborska en 1993 le regresan a uno el aire:

Hay algo aquí que no empieza
a la hora de siempre.
Hay algo que no ocurre
como debería.
Aquí había alguien que estaba y estaba,
que de repente se fue
e insistentemente no está.

el texto se llama “un gato en un piso vacío”, del libro “saltaré sobre el fuego”, editado por nórdica libros en 2015 y traducido por abel murcia y gerardo beltrán, las ilustraciones son de kike de la rubia. al final del libro se hace un homenaje de la poesía a la poesía, esos gestos que van de szymborkska a tranströmer, del polaco al sueco. las últimas páginas del libro traen los textos en polaco. la admiración por los traductores y por sergio pitol crece. pienso en cómo le harán los traductores del polaco al español para encontrar el sonido, el concepto, la palabra que ocupe ese otro lugar y entonces me descubro caminando. de nuevo, dando pasos. después de una pausa, seguimos: el camino es largo)