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miércoles, 26 de julio de 2023

agradecer & despedir: mi tía sinéad

 

hace unos años escribí en este mismo blog:

 

me gusta mucho sinéad o’ connor.

 


contaba ahí mi experiencia con su música y el momento en que me comenzó a acompañar su voz desde el verano de 1990. la he escuchado desde entonces y he pensado siempre que su voz y su música y lo que dice es algo importante. algo grande, muy enorme.

 

con la muerte de milan kundera hace unos días pensaba en lo que viene: se nos van a morir los ídolos, los héroes y las heroínas, las referencias (y nosotros y los amigos y los cercanos también pero esa es otra historia). hoy, veintiséis de julio se nos muere sinéad, shuhada’ sadaqat, su último nombre elegido. mi tía sinéad. y si duele.

 

seguramente los medios hablarán de lo trágico de la vida de esta mujer, desde el escándalo. a nosotros, sus escuchas y personas donde sembró con la voz, nos toca recordarla valiente, fúrica, sensible, talentosa, creativa, en una búsqueda incansable por lo que llevamos dentro, neurodivergente, rota y feliz. zurita lo diría infinitamente mejor que yo, pero seguramente la vida de sinéad tuvo su motor en el amor. nos queda escucharla en los diez discos que hizo y las colaboraciones y las compilaciones. sinéad/shuhada’ no sólo cantó “nothing compares 2 u” y su carrera fue mucho más que romper una fotografía en televisión en vivo.

 

siempre agradeceremos su voz temblorosa y asustada, hablando verdades, imaginando otro mundo posible:

 

“fight the real enemy”

 

gracias querida tía sinéad. querida shuhada’. que el camino sea leve, ligero y luminoso.

 



gracias por tanto, gracias por la rabia y la feroz valentía, gracias por la alegría y por mostrarte rota también, gracias por todo el amor que pusiste en lo que hacías, gracias por todo lo que nos diste. gracias por usar tu búsqueda para enseñarnos caminos, gracias por enseñarme que en esta vida hay que enunciar las cosas importantes aunque en ello se te vaya la vida misma. estamos en eso, diciendo cosas con el cuerpo y en voz alta. habrá lucecitas alrededor de tu voz, tu nombre y tu trabajo, siempre.

 

(te esperamos en casa en noviembre, habrá de beber y de comer y colores y luces)




jueves, 20 de julio de 2023

las atrocidades (el cumpleaños de un disco)

 

«God visits all lost souls

To survey the damage

And holding his bleeding heart

A tear comes to his eye

He whispered,

“It’s the atrocities of history

Of history

Of…”»

Antony & The Johnsons

 

 

en julio del 2004, un día 20, aparecía un disco que hoy cumple 19 años: “antony & the johnsons” de antony & the jonhsons. mucho tiempo, muchas cosas han sucedido, toda un vida: antony es anohni y su voz sigue ahí, poderosísima. vamos avanzando en cosas. el mundo es un lugar hermoso en ciertos aspectos y se ha vuelto peor en otros.

 

el otro día (la otra noche) hablaba con david, mi novio, y me contaba de un desfile de modas que tenía como fondo musical la voz de anohni y me compartió el link y descubrí que todas las canciones las conocía y se las pude ir identificando mientras sonaban y que esa música y esa voz eran parte de lo que soy. durante dos días (o tres) anduve contándole/agobiando a david mi historia personal alrededor de la música de antony & the johnsons/anohni y de lo importante que fue encontrar “i fell in love with a dead boy”, de su presencia en el escenario, su amor por su trabajo, de los caminos por donde fue apareciendo su voz con björk, cocorosie, hercules & the love affair. no me considero un activista por los derechos lgbtq+ ni me considero lo suficientemente valiente para salir a defender los derechos y romper ventanas y quemarlo todo. pero hay pequeños gestos y pequeñas cosas que sí hago y que ayudan, el activismo hormiga. las pequeñas cosas: programar música de cantantes y músicos lgbtq+; mostrarme en pareja, tomar la mano de mi novio en un lugar público y publicar posts de amor y miel en redes sociales; cargar con un pin lgbtq+ en mi mochila; leer autores, autoras o autoros queer; permitirme nombrar desde el lenguaje; ser visible todo el año, no sólo en junio; decir cosas con el cuerpo y en voz alta; compartir el trabajo de artistas visuales e ilustradores lgbtq+; esas pequeñas cosas, esos gestos.

 

imagen de enrique larios (ig: enriquelarios)

pienso mucho el antes y después de haber descubierto a antony & the johnsons/anohni, su voz, sus palabras y este disco: nueve canciones poderosísimas, queer, revolucionarias porque hablan del miedo, de abuso, de vih, de las pérdidas, de la vida, de lo hermoso que es el asunto este del amor entre dos personas que se encuentran, de la tristeza, de romperse en pedazos. “twilight”, “cripple and the starfish”, “hitler in my heart”, “the atrocities”, “river of sorrow”, “rapture”, “deeper than love”, “divine” (una de mis canciones favoritas de la vida) & “blue angel”. breve en sus 35 minutos, 9 piezas maravillosas y que conforman un hermoso álbum (que, como el “dummy” de portishead, me encantan todas las canciones, el conjunto es extraño pero resulta perfecto porque las piezas lo son). pienso mucho en que este disco imaginaba un otro mundo posible, que lo seguimos construyendo y lo que es claro, es que, en este aquí, en este ahora, tenemos que seguir defendiendo una y otra vez todo lo ganado en cuanto a derechos porque la intolerancia asesina sigue ahí y cada vez tiene menos miedo. a pesar de que hoy puedo tomar la mano de mi novio y ser abierto en mi sexualidad, el peligro y la amenaza está ahí. los locos homofóbicos están ahí afuera.

 

celebro 19 años de este disco, lo escucho de principio a fin (uno y sus manías). celebro que exista, en este tiempo, en este momento. un disco que se autodescribe perfecto en estas palabras:

 

“Well I hold your bleeding heart in my hands

A supernova

A flame on fire

Shining in the darkness”




martes, 18 de agosto de 2020

cien años de idea

montevideo, uruguay, 18 de agosto, 1920: nacía Idea.

 

escribió poesía, levantó la palabra para decir & nombrar, se miró por dentro & miró el abismo & las aguas inquietas, se miró seguramente en espejos, palpaba el aire con versos, la vida le pesaba, hubo días & meses & años en que seguramente le costaba respirar, navegaba sus ríos metafísicos. no le gustaba ni dar entrevistas ni que la fotografiaran ni leer en público. murió de 89 años, era/es una de las poetas & las voces más importantes del sur, sin duda del uruguay (¿de qué aguas inquietas beberán las uruguayas? de esas geografías también vienen ida vitale, cristina peri rossi, circe maia, marosa di giorgio, juana de ibarbourou,). el año pasado leí su poesía completa en voz alta, todos y cada uno de los poemas & fue hermoso, poderoso, importante, triste, liberador, guía. fue, & ha sido desde que la descubrí, poeta importante & tabla de salvación ante las tormentas de uno mismo.

 

de Idea Vilariño, dos inmensos poemas para celebran sus 100 años & su obra.

 

Decir no

Decir no

decir no

atarme al mástil

pero

deseando que el viento lo voltee

que la sirena suba y con los dientes

corte las cuerdas y me arrastre al fondo

diciendo no no no

pero siguiéndola.

 


Yo quisiera

Yo quisiera llorando

decírtelo

mostrarte

decirte destrucción

y que tú me entendieras

o decirte

el verano se fue

o decirte

no te amo

y que tú me entendieras.

  

 

gracias inmensas, gracias todas. felices 100 años querida Idea.


lunes, 8 de julio de 2019

releer tokio blues


“Todos somos personas que nos hemos doblado en algún punto, que nos
hemos torcido, que no hemos podido manteneros a flote y nos hemos
hundido deprisa. Yo, Kizuki, Reiko. A todos nos ha ocurrido lo mismo.
¿Por qué no te gusta la gente corriente?”
Haruki Murakami


***
lo primero que leí de haruki murakami (kioto, 1949) fue “tokio blues” (1987). lo leí en noviembre del 2008. recuerdo que fue un momento muy importante, un definitivo momento antes-después: el libro me duró poco tiempo, lo devoré, me encantó, tenía ante mí a un autor desconocido del que algunos amigos me habían hablado y me habían regalado algunos libros. acababa de regresar de mi viaje a japón. de ese primer libro, casi once años después: no recordaba casi nada.


recordaba que: es el menos fantasioso de los libros de murakami, que hay una historia de amor inconclusa, que watanabe logra transmitir una sensación de adormecimiento ante lo que le sucede con naoko, que había un bosque. recordaba que era un libro triste pero no recordaba qué tan triste. recordaba que había música pero no que había libros. no recordaba a midori y sus chantajes y caprichos ni sus mini-minifaldas, no recordaba a reiko y sus arrugas, no recordaba a nagasawa, ni a hatsumi, ni a kizuki. recordaba que era una historia entre dos personajes. recordaba que no había seres imaginarios ni cambios en la percepción de la realidad. no recordaba que a naoko le costara trabajo hablar. no recordaba que hubieran tantas cartas, que se escribieron y que se leyeron y que se quemaron. los personajes escriben cartas y esperan respuestas, el correo funciona, se describen por dentro y saben acercarse a los otros o guardar silencio. no recordaba que fuera una novela de personas que se hubieran doblado por dentro, que no supieran elegir las palabras. después de devorar esta novela, no dejé pasar ni un día y entré en otras novelas de murakami que me enloquecieron porque entendí ese misterio murakamiesco del desdoblamiento de la realidad: “kafka en la orilla” (2002) y “crónica del pájaro que da vuelta al mundo” (1995). no recordaba que no había subrayado ningún párrafo.

en “tokio blues” si aparecen los temas y referencias que uno encuentra en murakami: gatos, gente que bebe alcohol y bebe café, cosas que se comen en casa, gente que se traslada en tren, la música que escuchan los personajes, la rutina, los encuentros con personas que cambian la vida, la tensión sexual, pero no hay dimensiones paralelas, monstruos, entidades, misterios a descubrir para salvar una vida. creo que es la novela más triste del escritor japonés, el personaje watanabe se hunde en tristeza y eso se transmite increíblemente.

de alguna manera, ya conociendo casi toda la obra de murakami traducida al español, lo que le sucede a naoko si es un desdoblamiento de su realidad: por dentro ella no está en el mundo real, mientras que watanabe sigue en la misma dimensión de siempre. para naoko el mundo se fractura y lo que percibe la llena de sombras, la imposibilita a moverse, la obliga a guardar silencio. el viaje que hace watanabe me recuerda a lo que hace el personaje de “la muerte del comendador” (2017) antes de llegar a la casa donde sucederá todo. no hay una lucha épica para restablecer la normalidad.


algunas cosas que suceden: la música detona recuerdos y construye la memoria, se habla de los beatles, de la música folk estadounidense, de bach y mozart, de radios y de aparatos reproductores de discos; se habla de la novela “el gran gatsby” (1925) de f. scott fitzgerald que es la novela favorita del escritor, se habla de escritores y de filosofía, todos leen y hay librerías, libros y bibliotecas; los personajes hablan y comparten ideas pero también se sienten cómodos compartiendo el silencio juntos, en esta novela el silencio habla también, tanto en la relación entre naoko y watanabe, como lo que sucede entre midori y watanabe; ya lo escribí antes, en esta novela se escriben muchas cartas; se habla del destino, son personajes que no tendrían que encontrarse pero se encuentran, un gesto, un diálogo, un amigo en común y se hunden en la madeja del tiempo; se habla del sexo gozoso y de cierta incomodidad del sexo casual, se habla de semen y de penetración, se habla de pornografía y sadomasoquismo, de fantasías, de cosas de las que hablamos cuando tenemos relaciones sexuales pero que no hablamos con otros; se habla de las promesas, de lo que se dice en voz alta y queda suspendido en el aire como un compromiso, se habla también de la libertad, de elegir el lugar donde queremos estar o si ha llegado el momento de irse; se habla de que la alegría hace que los personajes se muevan: “Estábamos vivos y teníamos que preocuparnos por seguir viviendo.”; se habla de la vida, aunque la vida y la muerte sean parte de un mismo proceso.

escribe murakami: “Tal como te dije antes, hay que tener paciencia. Ir desenredando la madeja, hilo a hilo, sin perder la esperanza. Por más negra que esté la situación, el hilo principal existe, sin duda. Cuando uno está rodeado de tinieblas, la única alternativa es permanecer inmóvil hasta que sus ojos se acostumbren a la oscuridad.”

ahora, tras la relectura, once años después, mi libro está bastante subrayado. Releer siempre será una sorpresa, uno vuelve a visitar el libro pero también uno vuelve a visitarse a uno mismo, es una de las maneras de la construcción de la memoria.

me gusta y me sorprende y me intriga también que el libro inicie con la frase: “Para muchas festividades”.

(mi copia del libro es la edición de tusquets del 2005, traducción del japonés de lourdes porta)

(hay una película que no he visto, es del 2010 y la dirigió el increíble director vietnamita tran anh hung. me da miedo ver en cine una adaptación de un libro que disfruté y que habla de lo que sucede dentro de uno)

(las ilustraciones son de rut pedreño criado, @aidunnou, y las tomé de este link: https://www.domestika.org/es/projects/438633-tokio-blues)

sábado, 17 de noviembre de 2018

soñar el sueño de toda célula: saberse en compañía


"Que recolectar hojas y reconocer árboles es una forma
hermosa de resistir: devenir sueño de células: dibujarlas y
respirar."
Maricela Guerrero


leer poesía a finales del 2018. si, 2018: el año en que un innombrable volvió al poder en colombia con lo que iniciaron los recortes a la universidad pública y el incremento en gasto para armamento; cuando en brasil se eligió a un candidato abiertamente fascista, misógino, racista, homófobo y que niega el calentamiento global para dirigir un país multidiverso; cuando en méxico hay una abierta preocupación xenófoba de parte de la población contra la caravana migrante de centroamericanos con argumentos que seguramente harán sentir orgulloso al presidente trump de ver cómo podemos ser como él; cuando el número de feminicidios aumento; 2018 y todavía tenemos que salir a las calles a pedir derechos. leer poesía, ¿para qué?


pero. si. leer poesía para decir no. en el libro el sueño de toda célula de maricela guerrero (méxico, 1977), ediciones antílope, sucede algo maravilloso: nos habla del placer gozoso de hacer resistencia. el libro ganó el premio clemencia isaura de poesía 2018 que otorga el instituto de cultura de mazatlán, sinaloa, méxico. la edición muestra el sello característico de amor por el objeto impreso de esta editorial. toda su hermosura inicia al abrir el libro.

desde el lenguaje y la lengua, la que se enuncia, la que llevamos en la boca, a través de pequeños actos: hacer resistencia. maricela guererro comienza hablando de una profesora, la recuerda y la enuncia, este acto tan mexicano de recordar el pasado y las personas que fueron relevantes, recuerda a la maestra olmedo y nos comparte su voz, las cosas que decía y cómo las decía, nos comparte cómo sucede la maravilla de tener una profesora o profesor que logra abrir los ojos de un grupo de alumnos (en este caso, sólo alumnas porque no era un colegio mixto) y cómo sucede entonces el placer de detenerse a recolectar hojas y reconocer árboles y usar el tiempo y las voces para detenerse y ser más persona. no mejor: más, menos un sujeto alienado a las necesidades del mercado, del capitalismo, del patriarcado.

a partir de recolectar hojas y reconocer árboles suceden cosas: se reconoce el derecho al agua de comunidades indígenas, el derecho a usar un idioma, la maravilla de saber la distancia y el tiempo en la que está una persona que se quiere ver. se reconoce el derecho a defender un árbol ante un esquema utilitario que lo quiere hacer papel o muebles o casas o dinero. pero defender un árbol es defenderse a sí mismo. es decir en voz alta “no pasarán”. es decirlo a pesar de que sabemos que probablemente pasen como han pasado infinidad de veces pero decirlo nos vuelve parte de la resistencia.

escribe maricela guerrero:

Preguntas

¿Escribimos poemas para preservar la especie?
Escribimos poemas y trazamos rutas para
transmitir una información que muestre cómo
seguir la vocación de alegría:
luciérnagas
bacterias luminosas

Echarse al lomo de la loba bosque arriba.

Detener es otra forma de fluir.

¿de dónde vienen las palabras? ¿cómo enunciamos el mundo? ¿cómo nos decimos que estamos aquí? ¿cómo nombramos lo importante? ¿quiénes estarán con nosotros cuando haya que despertar de o enfrentar la pesadilla? estas parecieran algunas de las preocupaciones detrás de los verdes versos. es un libro de árboles, de enseñanzas, de lobos que corren, de enfermedades, del hambre, de la defensa del agua, de hechos, de combustiones, de sueños, de células, de palabras con las que se construye. es un libro de construir comunidad: “el sueño de toda célula es devenir células, y millones de ellas participan de esta: nuestra respiración”. “Soltemos la idea de que estamos solos”. escribe maricela guerrero:

Estoy aquí hablando en lo que tengo porque
respirar contigo es una transformación que produce
aliento.

este es un libro hermoso. brutalmente hermoso: leerlo genera eso que han de sentir las luciérnagas cuando se encienden. nos enseña una enorme lección: ahora, hoy, aquí, en estos días, en cada uno de nuestros territorios: leer poesía, reír, darse tiempo para lo gozoso, recolectar hojas o piedritas, preparar una taza de café para beberla a solas (o en compañía) pero sin prisa alguna, ver llover, cocinar con los amigos, caminar sin rumbo o propósito, acariciar un gato, recordar, oler una mandarina antes de comerla, hablar de lo diverso en el cuerpo y el lenguaje, disfrutar una palabra en el paladar: son hermosas formas de construir resistencia. y en eso estamos. eso hacemos. la revolución de las cosas pequeñas.



jueves, 2 de agosto de 2018

los suburbios, hace ocho años

 “In my dreams we're still screaming
We're still screaming”
The Arcade Fire

***
2 de agosto. 2018. “the suburbs” de the arcade fire cumple 8 años de haber aparecido. casi 8 años escuchándolo. mucho & muchas veces.


escribí en este blog en octubre del 2013:

en agosto del 2010 caía en mis manos el disco “the suburbs” de los canadienses de the arcade fire. ese disco me ha estado acompañando desde entonces. lo escucho una y otra vez y me sigue sorprendiendo. me conmueve, me emociona, me eriza la piel. lo escucho desde hace tres años una y otra vez.

una y otra vez.

todo esto sigue ahí: la sensación de sorpresa, de maravilla, de emoción, escucharlo una y otra vez, de entender que en las 15 canciones que me gustan (de las 16 canciones del disco) sigue resonando eso que soy y todo el elemento de la nostalgia que está ahí convertido en canciones. escribí:

la línea musical y narrativa de “the suburbs” cuenta una historia con la que me identifico: de pronto uno avanza en la vida y mira hacia atrás. atrás está uno mismo (adolescente o adulto temprano) en la que de verdad el mundo daba mucho miedo y nada podía detenerme, que había sombras acechando, que si uno se detenía y no salía corriendo las sombras ganarían todas las batallas y un puede ver que el tiempo pasa y que atrás quedó el tiempo en que, aunque se tenía miedo, se estaba bien y que realmente no pasaba nada, no se jugaba uno la vida, pero era entonces, en esa ansia de vida, que se cometerían los actos que trazarían el camino de la vida. estoy aquí, ahora, aquí y ahora, por todo lo que fui entonces, por lo que hice, por lo que dije, por mis torpes batallas y sus derrotas, porque en esos años aprendí a nombrar las cosas que para mí eran importantes.

ocho años después, aquí & ahora, sigo escuchando este disco. si, una y otra vez. ya no soy el mismo, aprendo & me equivoco, me sigo conociendo. sigo pensando qué haré cuando sea grande. este disco me ha estado acompañando para llevarme al punto en el que estoy. sigo escribiendo cartas & usando tinta negra. me sigue maravillando el paisaje en la carretera, me obsesiona mirar el espectáculo de las nubes, el tiempo, el atardecer. sigo. de verdad el mundo da mucho miedo y nada puede detenerme, aunque haya sombras acechando, no me puedo detener. avanzo. (increíblemente/impresionantemente) lento, pero avanzo.

(he visto dos veces en vivo a the arcade fire. una en Guadalajara, en octubre del 2010, la otra en la ciudad de méxico en noviembre del 2017. en ambos la frase “i need the darkness, someone please cut the lights” de “sprawl ii (mountains beyond mountains)” me ha hecho temblar)

ciudad de méxico, nov. 2017. foto: mario niveo

guadalajara, oct. 2010

ciudad de méxico, nov. 2017. foto: mario niveo

viernes, 29 de septiembre de 2017

20 años de “portishead” de portishead

otro de los discos que escuchábamos entonces y que seguimos escuchando cumple 20 años. "portishead" de portishead. otro de los discos fetiche. nuestros discos se van volviendo adultos. nosotros, viejos.

nos toca construir la memoria y en este 29 de septiembre frío y lluvioso y triste volvemos a escuchar: "cowboys" inicia el disco: un hechizo que dura 50 minutos en once canciones.


disco para escucharse de principio a fin. los días lluviosos y nublados suena muy bien. en los días con sol y cielo azul también, especialmente las canciones "undenied" y "all mine". al escuchar "undenied" por primera vez, hace veinte años, el embrujo fue total: la voz de beth gibbons desde entonces es compañía. el hilo se desenrolla (o se enrolla, según) y el disco avanza, el dolor bonito de escuchar "humming" y "mourning air", un trip hop para quedarse inmóvil y mirar el aire, como sin estar. el hilo sigue (o se retrae, según). ya hacía el final, "elysium" siempre me ha parecido una perfecta canción de venganza, para mover la cabeza len-ta-men-te de izquierda a derecha, canción para subir el volumen, esas alegrías.

al llegar al final, "western eyes", las últimas notas, ahí sucedió un momento: había un antes de "portishead", había un después. en ese después seguimos.

¿cómo construimos la historia que vivimos? ¿esa historia personalísima de la que muy pocas personas formamos parte, que no aparecerá en los libros? "portishead" apareció cuando todos los barcos habían naufragado, el incendio había pasado, no había nada más que hacer (y, en realidad, nada había sucedido y la vida esperaba todavía, pero entonces no se sentía así). "portishead" fue la bocanada de aire fresco que me regresó a la superficie. volver a respirar. mirar lentamente las ruinas. sentir que las palabras volvían a los labios y a las manos. es un disco mágico y triste. otro de los discos que me construyeron.

era 1997, el-año-en-que-todo-ocurrió. veinte años más tarde todavía lo escucho y todavía hay escalofríos donde es importante que los haya (escucharlo con audífonos, una maravilla)

“portishead” de portishead fue escrito por geoff barrow, adrian utley y beth gibbons, producido por ellos y dave mcdonald. apareció el 29 de septiembre de 1997. en mis manos debe haber llegado en noviembre o diciembre.

(gracias)

tadaima, otra vez

(“tadaima” es una palabra japonesa que quiere decir “ahora estoy en casa”, tiene el kanji ima, que significa “ahora”)


toda ciudad es un organismo vivo: se mueve, se crea, cambia. no lo vemos pero sucede que conforme avanzan los días cambian las cosas, como un cuerpo. le crecen los árboles, se caen las hojas, un negocio al que nunca íbamos cierra y no lo vemos, aparece una nueva construcción, hay un café nuevo, aparecen edificios y vialidades. un día, la calle de siempre funciona en sentido contrario y ahora hay bicicletas. todo es un caos constante y cambia. y a veces, como en los cuerpos, las cosas cambian sin avisar: se rompe, se cae, se quema, se ahoga. y la amamos así, nos aferramos, la cuidamos, la queremos, es nuestra ciudad y la amamos cada vez más aunque tengamos miedo. es nuestra casa.


había un muro en la colonia roma norte que tenía escritos unos versos que me sacaron el aliento la primera vez que lo vi. las últimas veces que pasé ya no estaban los versos. el muro estaba vacío, sin las palabras correctas, sin el hechizo, sin conjuro. debería de seguir ahí porque las palabras no se disipan aún. y ahora, en estos días de final de septiembre, no sé si el muro está ahí todavía.


lunes, 31 de julio de 2017

los ojos de jeanne

pocas palabras: la conocí corriendo en un puente, vestida de hombre y con un bigote pintado. hace trampa y les gana a jules y a jim. la conocí antes de saber quién era jules y quién era jim, antes de saber quién era françois truffaut, antes de saber quién era ella, antes de descubrir eso que cambiaría mi vida: antes de saber que se podía ver cine y que se podía hablar de cine. hoy murió jeanne moreau y se muere una parte importante del cine del siglo xx y del cine de autor.


después la volví a ver, una y otra vez y siempre fue magnífica. sus ojos. su mirada. los ojos y la mirada de jeanne moreau. estuvo en “querelle” de rainer werner fassbinder, en “diario de una recamarera” de luis buñuel, en “la noche” de antonioni, actuó para amos gitai, para françois ozon, para el silencioso manoel de oliveira en 2012 para “gebo y la sombra”, para louis malle en “ascensor para el cadalso” en 1958 y obviamente en “jules et jim” de françois truffaut. su cara, su voz, su presencia en la pantalla alimentó el cine. esa manera de hacer cine. qué maravilla haberla visto y que la puedo volver a ver corriendo en un puente. siempre les ganará a jules y a jim.





(he andado silencioso: volveremos pronto: andamos pensando)

jueves, 4 de mayo de 2017

construir, construirse.

para maría, fernando y karla, gracias infinitas.

***
“porque sólo el dolor enseñó a ser:
porque hacer fue el destino de las manos
y en cada cicatriz cabe la vida.”
Pablo Neruda


en méxico el 3 de mayo es día de la santa cruz. ese día en todas las construcciones se le hace misa, homenaje, comida y bebida a la santa cruz, “en honor a la "cruz" que los arquitectos dibujamos marcando el norte en nuestros planos” como lo acabo de entender en un texto hermoso de la genial arquitecta y querida amiga maría jaime.


escribe maría: “es un día muy especial para nosotros pero sobre todo para los maestros en la obra, donde les damos gracias y honramos su trabajo”. el-arquitecto-que-no-fui piensa entonces que pocas celebraciones tienen tanto sentido: agradecer y honrar a las manos y los brazos y los huesos y las horas de trabajo físico, de ingenio, de compromiso con la obra que está en proceso de construirse, con los planos, con los ladrillos, con el cemento, con la obra que crece y se gesta. no hay casa ni edificio ni rascacielos ni museo ni cafecito ni estadio ni aeropuerto ni biblioteca ni plaza pública ni sala de cine ni mercado ni estaciones de tren ni espacio arquitectónico sin manos que los construyan.


escribe maría también: “En la misa de ayer algo así se quedó en la memoria de todos, "Los maestros albañiles no construyen casas, no construyen edificios ni lugares, estos maestros construyen humanidad". esas manos nos construyen: los lugares que habitamos, donde reímos, donde pasamos los insomnios, donde comemos y cocinamos, donde leemos y bebemos café, donde cerramos la puerta para quedarnos lejos de los lobos, donde apagamos la luz para abrazarnos o para escuchar a mahler y calmar algunas de las bestias que nos habitan, los lugares donde nos refugiamos de una inesperada tormenta de mayo.

esas manos construyen lo que somos, los lugares donde guardamos nuestros libros y nuestras fotografías, los discos que acumulamos y que amamos, los espacios donde nos podemos quitar los zapatos y caminar descalzos. esas manos construyen los lugares donde no podemos resistir el querer acariciar los muros de concreto o ladrillo o mármol verdoso. cada espacio que habitamos y vivimos, por los que sólo transitamos, cada espacio arquitectónico fue pensado y diseñado por unos pocos (álvaro siza, alejandro aravena, tadao ando y oscar niemeyer son unos magos del espacio y hay miles más), pero construido por millones de manos. a esos millones, gracias infinitas.


somos los lugares que habitamos, nos construimos como personas en los lugares que otros construyen. toda nuestra historia, toda la humanidad ha hecho eso: construir, construirse. la gente que contaba la epopeya de gilgamesh necesitaba un techo y unos muros, muchos pusieron sus manos y sus huesos en ello (a veces pienso en estas cosas para alegrarme y olvidarme un poco del horror: de este aquí y este ahora que a veces parece muy desolado & desolador).


las fotos: estas cuatro fotos increíbles son de nuria lagarde y las tomo prestadas del magnífico texto de maría jaime donde celebra este día, los textos en cursivas son palabras escritas por maría