miércoles, 12 de agosto de 2015

“black lake”, björk

en el centro del último disco de björk, “vulnicura” (2015), está “black lake”. los poquito más de 10 minutos de esta canción son como la marea. la canción está ahí, parece inofensiva pero viene, vuelve, se va, viene, vuelve, se va, crece, se lleva las cosas de la orilla, trae cosas de adentro. es poderosa: crece como el viento: hace temblar. las pausas que anuncian la ola que vendrá. más fuerte. silencios que hablan del viento que se llevará todo, la tristeza & la rabia incluidas. canción que llega cuando más se le necesita: disco que llega en el momento preciso. parte ya del soundtrack de la vida: canción ancla, soothes me. en especial, ahora: tan cerca de los 39.


***

our love was my womb
but our bond has broken
my shield is gone
my protection taken
i am one wound
my pulsating body
suffering being

my heart is enormous lake
black with potion
i am blind
drowning in this ocean

my soul torn apart
my spirit is broken
into the fabric of all
he is woven
you fear my limitless emotions
i am bored of your apocalyptic obsessions
did i love you too much
devotion bent me broken
so i rebelled
destroyed the icon

i did it for love, honored my feelings
you betrayed your own heart
corrupted that organ

family was always our sacred mutual mission
which you abandoned

you have nothing to give
your heart is hollow
i’m drowned in sorrows
no hope in sight of ever recover
eternal pain and horrors

i am a glowing shiny rocket
returning home
as i enter the atmosphere
i burn off layer by layer
jettison



domingo, 9 de agosto de 2015

el verdadero horror

el verdadero horror había comenzado unos días antes (porque el horror estaba por cumplir ya casi seis años, desde que polonia fue invadida en 1939 y ya los muertos sobrepasaban cualquier número posible de la imaginación) cuando desapareció hiroshima en segundos.

el 9 de agosto, 1945, verano absoluto. todo el calor. pasando las 11:00 a.m., nagasaki desapareció: de nuevo en segundos una ciudad alimentaba al fueg:, la piel y los huesos se convertían en polvo y aire caliente. desapareció nagasaki hace 70 años.


no puedo imaginar el horror de los japoneses en todas las ciudades del país a partir de ese momento: ¿quién seguía? ¿quedaría algo de su cultura, de su país, de su idioma, de sus familias? si la guerra desatada era enunciar el horror: los bombardeos contra civiles, el hambre, las atrocidades en cualquiera de los bandos, todas las familias con pérdidas, millones de jóvenes muertos y hechos pedazos, los campos de concentración, no puedo imaginar el miedo que siguió en cada casa hasta que japón se rindió y se terminó la guerra (después el miedo atómico continuaría y durante años marcaría al mundo, pero esa es otra historia).


y a pesar del horror y de haber desaparecido, hoy Hiroshima y Nagasaki existen y continúan, perdonan pero no olvidan: que no vuelva a suceder. nos toca conservar la memoria: nunca olvidar.

jueves, 6 de agosto de 2015

Querida Hiroshima

seis de agosto, 1945. pleno verano.

8:15 a.m., desaparece hiroshima. han pasado 70 años y el reloj sigue inmóvil.



que no se olvide: que no se pierda la historia, nuestra historia. que pasen los años y sigamos nombrando el horror humano y la maravilla de que se puede volver a comenzar: aunque todo se queme, aunque el aire sea fuego y la piel de miles sea cenizas en segundos. Hiroshima, querida. mon amour. herida abierta todavía y a pesar de todo, seguimos escribiendo, pintando, riendo, se hacen versos todavía, se hacen películas, nacen niños, se construyen ciudades, hay sueños que construir. 

domingo, 2 de agosto de 2015

el gato

“Fuiste como un sol
una cosa bella
un suspiro en mi interior”
Ely Guerra
  

el gato llegó inesperadamente, de un día al otro en agosto de 2003. y así se fue después de doce años de compañía el 31 de julio de 2015, sin avisar. llegamos a casa el viernes por la noche y no salió a recibirnos exigiendo su comida como acostumbraba si se nos hacía tarde: estaba muy quietecito, recostado tranquilamente, muerto en el piso de la habitación, en la alfombra que era su último descubrimiento/placer de la vida. christian y mau perdieron al tercero de la manada y eso inauguró una tristeza inesperada.

ahora ya no está el buen lükas, el hermoso gato.

fue compañero de insomnios, lapa de pelos en los días fríos, despertador neurótico de lunes a domingo, siempre presente al abrir el refrigerador, cazador de moscas y arañas, bebedor de rompope y comedor de aceitunas, ladrón de cigarros, respondón y juguetón. enorme, tibio, cariñoso, ronroneador en la tibieza. necio. hermoso. el gato lükas, el pelükas, su lükeza. su mirada. sus garritas. se llenaba de sol durante la mañana y al atardecer. bebía del vaso de agua para la noche. él estaba tranquilo en su manada, lo asustaban las tormentas.

cuando llegó a casa cabía en la palma de la mano. esa noche lo quisimos dejar fuera de la habitación, para que se acostumbrara a dormir ahí y lloró y lloró y lloró: lo dejamos entrar “sólo por esa noche” que se convirtieron en 12 años: todavía la última noche que pasó en casa, estuvo ronroneando, acurrucado entre los dos. 

este territorio de la tristeza es tan grande, pero nos quedamos contentos: nos acompañó 12 años: tuvo una muy buena vida de gato: jugó, comió, estuvo a salvo, lo cuidamos, nos acompañó, lo acompañamos. lo vamos a extrañar. aprendimos de él: y además nos recuerda que siempre hay un aquí & un ahora. nos la pasamos viviendo a veces sin ver que no hay permanencia. hay que aprovecharlos los aquí & ahora. vivirlos. escribe machado:

“Vivid, la vida sigue,
los muertos mueren y las sombras pasan”


gatito hermoso, adiós: te pensaré en el calor del sol: te pensaré en los insomnios sin tu presencia. gracias infinitas por coincidir.


lunes, 27 de julio de 2015

mi tía sinéad

a christian, laura, ehe, lucho y karolo, que
me aguantan las obsesiones musicales (o eso
 aparentan porque ellos también tienen lo suyo)


me gusta mucho sinéad o’ connor.


desde la primera vez que la escuché. y es curioso, pero recuerdo perfectamente la primera vez que la escuché: fue en el radio, de noche, muy lejos de casa y en otro idioma, verano de 1990, cuando también leí compulsivamente “el señor de los anillos” de tolkien: esa noche estaba grabando canciones del radio en un cassette (si, uno esperaba a que pasara la canción y le ponías record, el botón con el círculo rojo rojo) y, por un extraño azar, no le quite el botón de grabar después de una canción que quería y no recuerdo cual era y siguió “nothing compares 2 u”. en esa habitación me maravilló tanta enormidad.



después, ya de regreso en casa, compré el cassette del disco “i do not want what i haven’t got” (1990), que me me hablaba de algo fuerte, algo que no podía definir aún, algo que se salía de mí. yo era un feliz fan de sinéad que escuchaba feliz su música en mis cassettes (ya tenía también “the lion and the cobra” (1987), su primer disco que es una belleza y que tiene “just like u said it would b” o “troy” que son un adelanto o presagio a lo que vendría) cuando sucedió el incidente de saturday night live cuando cantó “war” a cappella, original de bob marley, homenajeando al reggae, una de sus mayores influencias (el disco “throw down your arms” (2004) todo un recorrido por la cultura rastafari y la herencia caribeña, lo que regresó a la metrópoli desde las colonias), y dijo, con voz temblorosa, con toda la razón del mundo:

“fight the real enemy”

rompiendo la foto del karol wojtyla y gran escándalo, la vetaron de todos lados y las buenas conciencias de siempre la hicieron pedazos, le destruyeron vida y carrera, pasaron encima de ella. yo, adolescente, me daba pena esta mujer que todos criticaban y odiaban (el tiempo, materia blanda y curiosa, años después le daría la razón, porque ese acto tan simple fue la primera voz que dijo que en irlanda la iglesia católica abusaba de niños y niñas, no sólo laboral y físicamente, sino sexualmente y con violencia, que había menores de edad violados, muertos, abusados y un larguísimo etcétera). desde entonces decidí que sinéad no sólo era una voz genial y una voz poderosa, sino una voz valiente: en ella aprendí un ejemplo claro de que en esta vida hay que enunciar las cosas importantes aunque en ello se te vaya la vida misma. pensé, allá por 1992, que nunca volvería a sacar ningún disco.

pero, felizmente, hubo más discos: en 1994 cuando escuché “universal mother” con la magnífica “red football” volví a llenarme de la voz de sinéad. luego hubo un silencio de 6 años hasta “faith and courage” (2000) y hubo más discos hasta el décimo lp “i am not bossy, i am the boss” (2014). y en este último disco están “harbour” y “where have you been?”. un disco amoroso y, como siempre, donde sinéad dice cosas que tiene que decir fuerte y claro. no se queda callada y enuncia. feroz. voz feroz. me impresiona pensar en sinéad o’connor y saber que es mucho más que “nothing compares 2 u”. que anda haciendo discos desde 1987.

mis amigos se ríen de lo mucho que me importa y lo mucho que quiero a sinéad. le dicen mi tía sinéad. y tienen razón: es un poco esa presencia: una voz que arropa y que dice cosas importantes. la que de pronto dice “ya, suficiente mierda por ahora” y te da la mano y avanza contigo.