jueves, 6 de agosto de 2015

Querida Hiroshima

seis de agosto, 1945. pleno verano.

8:15 a.m., desaparece hiroshima. han pasado 70 años y el reloj sigue inmóvil.



que no se olvide: que no se pierda la historia, nuestra historia. que pasen los años y sigamos nombrando el horror humano y la maravilla de que se puede volver a comenzar: aunque todo se queme, aunque el aire sea fuego y la piel de miles sea cenizas en segundos. Hiroshima, querida. mon amour. herida abierta todavía y a pesar de todo, seguimos escribiendo, pintando, riendo, se hacen versos todavía, se hacen películas, nacen niños, se construyen ciudades, hay sueños que construir. 

domingo, 2 de agosto de 2015

el gato

“Fuiste como un sol
una cosa bella
un suspiro en mi interior”
Ely Guerra
  

el gato llegó inesperadamente, de un día al otro en agosto de 2003. y así se fue después de doce años de compañía el 31 de julio de 2015, sin avisar. llegamos a casa el viernes por la noche y no salió a recibirnos exigiendo su comida como acostumbraba si se nos hacía tarde: estaba muy quietecito, recostado tranquilamente, muerto en el piso de la habitación, en la alfombra que era su último descubrimiento/placer de la vida. christian y mau perdieron al tercero de la manada y eso inauguró una tristeza inesperada.

ahora ya no está el buen lükas, el hermoso gato.

fue compañero de insomnios, lapa de pelos en los días fríos, despertador neurótico de lunes a domingo, siempre presente al abrir el refrigerador, cazador de moscas y arañas, bebedor de rompope y comedor de aceitunas, ladrón de cigarros, respondón y juguetón. enorme, tibio, cariñoso, ronroneador en la tibieza. necio. hermoso. el gato lükas, el pelükas, su lükeza. su mirada. sus garritas. se llenaba de sol durante la mañana y al atardecer. bebía del vaso de agua para la noche. él estaba tranquilo en su manada, lo asustaban las tormentas.

cuando llegó a casa cabía en la palma de la mano. esa noche lo quisimos dejar fuera de la habitación, para que se acostumbrara a dormir ahí y lloró y lloró y lloró: lo dejamos entrar “sólo por esa noche” que se convirtieron en 12 años: todavía la última noche que pasó en casa, estuvo ronroneando, acurrucado entre los dos. 

este territorio de la tristeza es tan grande, pero nos quedamos contentos: nos acompañó 12 años: tuvo una muy buena vida de gato: jugó, comió, estuvo a salvo, lo cuidamos, nos acompañó, lo acompañamos. lo vamos a extrañar. aprendimos de él: y además nos recuerda que siempre hay un aquí & un ahora. nos la pasamos viviendo a veces sin ver que no hay permanencia. hay que aprovecharlos los aquí & ahora. vivirlos. escribe machado:

“Vivid, la vida sigue,
los muertos mueren y las sombras pasan”


gatito hermoso, adiós: te pensaré en el calor del sol: te pensaré en los insomnios sin tu presencia. gracias infinitas por coincidir.


lunes, 27 de julio de 2015

mi tía sinéad

a christian, laura, ehe, lucho y karolo, que
me aguantan las obsesiones musicales (o eso
 aparentan porque ellos también tienen lo suyo)


me gusta mucho sinéad o’ connor.


desde la primera vez que la escuché. y es curioso, pero recuerdo perfectamente la primera vez que la escuché: fue en el radio, de noche, muy lejos de casa y en otro idioma, verano de 1990, cuando también leí compulsivamente “el señor de los anillos” de tolkien: esa noche estaba grabando canciones del radio en un cassette (si, uno esperaba a que pasara la canción y le ponías record, el botón con el círculo rojo rojo) y, por un extraño azar, no le quite el botón de grabar después de una canción que quería y no recuerdo cual era y siguió “nothing compares 2 u”. en esa habitación me maravilló tanta enormidad.



después, ya de regreso en casa, compré el cassette del disco “i do not want what i haven’t got” (1990), que me me hablaba de algo fuerte, algo que no podía definir aún, algo que se salía de mí. yo era un feliz fan de sinéad que escuchaba feliz su música en mis cassettes (ya tenía también “the lion and the cobra” (1987), su primer disco que es una belleza y que tiene “just like u said it would b” o “troy” que son un adelanto o presagio a lo que vendría) cuando sucedió el incidente de saturday night live cuando cantó “war” a cappella, original de bob marley, homenajeando al reggae, una de sus mayores influencias (el disco “throw down your arms” (2004) todo un recorrido por la cultura rastafari y la herencia caribeña, lo que regresó a la metrópoli desde las colonias), y dijo, con voz temblorosa, con toda la razón del mundo:

“fight the real enemy”

rompiendo la foto del karol wojtyla y gran escándalo, la vetaron de todos lados y las buenas conciencias de siempre la hicieron pedazos, le destruyeron vida y carrera, pasaron encima de ella. yo, adolescente, me daba pena esta mujer que todos criticaban y odiaban (el tiempo, materia blanda y curiosa, años después le daría la razón, porque ese acto tan simple fue la primera voz que dijo que en irlanda la iglesia católica abusaba de niños y niñas, no sólo laboral y físicamente, sino sexualmente y con violencia, que había menores de edad violados, muertos, abusados y un larguísimo etcétera). desde entonces decidí que sinéad no sólo era una voz genial y una voz poderosa, sino una voz valiente: en ella aprendí un ejemplo claro de que en esta vida hay que enunciar las cosas importantes aunque en ello se te vaya la vida misma. pensé, allá por 1992, que nunca volvería a sacar ningún disco.

pero, felizmente, hubo más discos: en 1994 cuando escuché “universal mother” con la magnífica “red football” volví a llenarme de la voz de sinéad. luego hubo un silencio de 6 años hasta “faith and courage” (2000) y hubo más discos hasta el décimo lp “i am not bossy, i am the boss” (2014). y en este último disco están “harbour” y “where have you been?”. un disco amoroso y, como siempre, donde sinéad dice cosas que tiene que decir fuerte y claro. no se queda callada y enuncia. feroz. voz feroz. me impresiona pensar en sinéad o’connor y saber que es mucho más que “nothing compares 2 u”. que anda haciendo discos desde 1987.

mis amigos se ríen de lo mucho que me importa y lo mucho que quiero a sinéad. le dicen mi tía sinéad. y tienen razón: es un poco esa presencia: una voz que arropa y que dice cosas importantes. la que de pronto dice “ya, suficiente mierda por ahora” y te da la mano y avanza contigo.



sábado, 13 de junio de 2015

20 años de un disco de björk

“mon petit vulcan
you're eruptions and disasters
i keep calm
admiring your lava
i keep calm”
Björk


“post” de björk apareció el 13 de junio de 1995. el tiempo que pasa. cayó en mis manos unas semanas después porque uno andaba ocupado en otras cosas de la vida y fue una maravilla escucharlo por primera vez y durante muchos días, una y otra vez, una y otra vez, de principio a fin, un tiempo donde se empezaban a formar varias de las obsesiones recurrentes. confieso que me tomó varios años entender y apreciar la presencia de “it’s oh so quiet” en este disco, sobre todo que suena después de “the modern things”, esa enorme oda a los objetos que nos acompañan y nos hacen ruido (y lejos estábamos de siquiera imaginar los objetos que hoy rigen nuestro día a día, eran los tiempos en que no había internet, ni teléfonos celulares, las laptops eran artículos de mega lujo, cuando nos aprendíamos los números de teléfono de los amigos, en fin, “en mis tiempos…”).


es un disco que permanece atemporal, hay quien dice que nació viejo. Ancestral. y hay algo de cierto en ello: comienza con “army of me” y los escalofríos correspondientes, luego sigue “hyper-ballad”, canción que escuché y escuché y escuché y que juega con la idea de “the modern things” de que hay un tiempo de cavernas y que estamos inmersos en él, aunque tengamos tostadoras de pan y automóviles y esas cosas.



y luego esos gritos y pausas de “it’s oh so quiet”, la intensidad sonora y lírica de “enjoy” (y esa frase de “this is sex without touching” que tanto me perturbó entonces y que a la fecha me sorprende y me maravilla), la venganza fraguándose en “you’ve been flirting again” y el pop total de “isobel”, para cerrar con las últimas cuatro canciones, donde están la ternura de “cover me” y la furia de “i miss you”. “post” es una explosión de sonidos, de experimentación, de tomar un poco de aquí y de allá pero funciona, el disco es un poco esquizofrénico pero logra ser un todo (en el siguiente disco, “homogenic” (1997), el concepto de un disco homogéneo será llevado mucho más allá por björk y sus colaboradores productores).

“possibly maybe” es para mí el punto central del disco, como si fuera una isla donde convergen los puentes creados por “the modern things” y el cierre de “headphones” (canción que compone junto con tricky, en un avión y que es de mis favoritas para escuchar en los audífonos y me emociona pensar en ese momento de la historia de la música): los sonidos extraños pero sensuales, las palabras correctas, las pausas, la maravilla. veo a “possibly maybe” como un centro, como una piedra, como un momento increíble que se gestó 20 años atrás.



enorme “post”. björk guðmundsdóttir tenía 30 años cuando hizo ese disco. llevo 20 años escuchando “post” y no me cansa (20 años después björk volvió a hacer magia con “vulnicura” pero esa es otra historia).

[en la manía de las listas, acomodaría mi preferencia de los discos de björk de la siguiente manera:
1.       “homogenic” (1997)
2.       “post” (1995)
3.       “vulnicura” (2015)
4.       “vespertine” (2001)
5.        “debut” (1993)
6.       “biophilia” (2011)
7.        “medúlla” (2004)
8.       “volta” (2007)
hay quien los acomoda en “me gustan” y “no me gustan”]

lunes, 1 de junio de 2015

el paso del tiempo (hasta la raíz)

“Yo te llevo dentro hasta
la raíz. Y por más que
crezca vas a estar
aquí. Aunque yo me
oculte tras la montaña
y encuentre un campo
lleno de caña, no habrá
manera mi rayo de luna
 que tú te vayas.”
Natalia Lafourcade


en casa he estado hablando del paso del tiempo: nunca esperé que un disco de natalia lafourcade llegaría a mi colección de discos y ahora “hasta la raíz” (2015) es uno de los discos consentidos. el tiempo se nota en que me quito ese prejuicio que hace años me hubiera impedido acercarme al disco. el tiempo se nota en la hechura del disco y en cómo lafourcade ha madurado musical y líricamente. el paso del tiempo además es un tema del disco, lo entiendo un poco así: todo lo que existe hoy no permanecerá para siempre y lo que ha sucedido en la vida es una secuencia de eventos, circunstancias y aprendizajes, tristezas y maravillas, amor y furia, calma y desamor. una secuencia interminable de aquís y ahoras, de antes y después, y la vida sigue y cada día es un aquí y un ahora nuevo, finito y, por supuesto, magnífico.


son 12 canciones. el disco empieza con tres fantásticas canciones: “hasta la raíz”, “mi lugar favorito” y “antes de huir”. música y palabras en el lugar correcto. por como empecé a escuchar este disco en las redes y aleatoriamente hay algo en el acomodo de estas tres primeras piezas que me hace pensar que algo es raro, pero eso se arregla a partir de la cuarta canción. a mitad del disco están “para qué sufrir” y “nunca es suficiente”, maravillas. dice (canta/escribe):

“Nunca imaginé que
después de un tiempo
acabaría sin paredes.”

y

“¿Para qué sufrir si no
hace falta? ¿Para qué
tirar nuestras cartas y
fotografías? ¿Para qué
olvidar que antes de
todos nuestros besos,
fuimos como hermanos,
fuimos como amigos
con derechos?”

"palomas blancas" y "lo que construimos" van preparando al escucha para llegar al final, dice (canta/escribe):

“Que eso que ando
persiguiendo, no apague
de mí un sentido.”

Y

“… Pareciera
que es fácil
dejarnos. Pero eres
un fantasma conmigo
caminando.”

(también creo que "hasta la raíz" nos habla del placer de tomarse las cosas con calma en estos tiempos de todo-ahora, todo-de-inmediato: es aire fresco, respirando pausadamente).

y luego el disco avanza y crece y es melancólico y feroz y tierno. cierra con “no más llorar”: feliz tristeza, el futuro que se anuncia, el desprendimiento de los restos del naufragio:

“Respiro hondo, respiro
Profundo. De un
clavado al agua me
limpio los restos
que mi piel recuerda
de ti.”

magnífico disco, magnífica natalia. inmensamente agradecido por este disco. y agradecido por las cosas leídas en las redes al respecto y las felicidades de otros que los escuchaban que me fueron acercando al disco.



(me encanta que el booklet comienza con una hoja llena de agradecimientos: el primero de ellos dice “Gracias a ti por tener este disco en tus manos.”)