lunes, 9 de febrero de 2015

hablar de cine. hablar y hablar

“El cine es un misterio. Es un misterio para el propio
director. El resultado, el film acabado, debe ser
 siempre un misterio para el director, de otra forma
no sería interesante.”
Andrei Tarkovski


uno de los grandes placeres en mi vida es el cine. mirarlo y hablar de él. ir a una sala de cine y, sin haber leído mucho sobre la película o habiendo leído todo sobre la película, maravillarme de la historia que ahí me cuentan: si logran que me crea la historia me ganan, no importa si es drama, ciencia ficción, película histórica, dogma, comedia, terror. el primer paso para maravillarse es ese, creerse el cuento.


hace unas semanas, varias semanas, vi en casa “cada quien su cine” (“chacun son cinéma ou ce petit coup au coeur quand la lumière s'éteint et que le film commence”, 2007, dirigida por 33 cineastas [von trier, wenders, angelopoulos, moretti, los dardenne, gonzález iñárritu, los coen, zhang yimou, gitai, egoyan, kaurismäki, van sant, kar-wai, kiarostami, loach y, claro, el magnífico manoel de oliveira, entre otros] para celebrar los 60 años del festival de cannes). es una película rara, hay cortos increíbles (el de kiarostami es de una belleza narrativa y formal impresionante; el de wenders es simplemente genial, es el wenders que contaba bien historias; el de gonzález iñarritu es bellísimo en fondo y forma; angelopoulos le hace un homenaje fantástico a mastroianni; wong kar-wai sorprende y maravilla con sus gestos y sus silencios cinematográficos; un director ruso, konchalovsky, hace un corto melancólico y triste, que habla sobre la decadencia de las salas de cine; los dardenne hacen magia narrativa; en la película hay homenajes a los grandes: fellini, bergman, tarkovski, de sica, murnau, un etcétera enorme), otros malos, otros extraños. el tema de los cortos de 3 minutos es “¿qué significa para cada uno de esos directores el cine o el hecho de ir al cine?” así que cada uno hizo algo sumamente personal y mientras la veía pensaba en la obviedad de que es una película cuyo tema es el Cine, con mayúsculas, y que realmente es una película que su tema es el hecho de hablar de cine.

cada espectador tiene una visión, cada uno tiene una manera de ver el cine que es absolutamente personal. al hablar de cine se comparten visiones de la vida (del arte, de los gustos, de las historias, de lo que es importante o no para uno): infinitas visiones: se comparte una otredad maravillosa y por eso hablar de cine es una de las cosas más increíbles que me suceden.


cada persona que vio “ocho y medio” de fellini (o “gravedad” de cuarón o “leviathan” de zviáguintsev [que acabo de ver y que creo es una verdadera obra de arte, donde la actuación y el guión son enormemente sólidos y que se apoyan increíblemente de la imagen y la música] o “simón del desierto” de buñuel o… cualquier película, en realidad) tiene una apreciación o una visión personal y al terminar la película, o al preguntar “¿has visto…?” entonces sucede algo de magia: al hablar de esa película, de lo que cada quien vio o sintió o escuchó o descubrió o le recordó, esa conversación, nos habla de lo que somos en verdad. todos tenemos historias relacionadas con el cine, con ir a una sala de cine, por eso hablar de cine creo que es de las cosas que nos hace humanos. mejores humanos. el cine es nuestra memoria, son los recuerdos de toda la humanidad.




(de verdad, haberme cruzado con francisco sánchez en la vida es de las mejores cosas que me han sucedido: él tiene la culpa de esta pasión cinéfila, de este hablar y hablar de lo que hemos visto en la pantalla)

martes, 20 de enero de 2015

kusama, 300000 selfies, la otredad

como de costumbre, con mucho de lo que sucede en nuestro méxico, nos encanta echarnos mierda y criticar con toda la mala leche del mundo posible.

en lugar de que nos alegre que un museo logre recibir más de 300,000 personas en el periodo de una exposición (muy específicamente: museo tamayo, exposición "obsesión infinita" de yayoi kusama, 26 sept., 2014 - 18 ene., 2015) y que nos alegre se haya generado una enorme expectativa por asistir (el maratón de 36 horas para el último fin de semana es algo de lo que no tengo referencia que haya sucedido antes en México, puedo estar equivocado), ya sea por ver la obra de una artista que –seamos muy honestos- nadie conocía antes (nota 1: yayoi kusama: japonesa, nació en 1929, sigue viva, muy prolífica cuando está en proceso creativo que suele ser obsesivo y compulsivo, medio loca, relevante en los 70s, muy dada a las instalaciones o el arte objeto) o ya sea por entrar a las piezas que hemos visto en redes sociales estos meses y, si se puede, hacerse una selfie o tomar fotos (nota 2: vivimos una época donde todo es ícono, nos referimos a la foto para demostrar que se estuvo ahí, se hizo aquello, la imagen se vuelve se vuelve la prueba de credibilidad), veo con bastante horror los posts y los tuits quejándose de que la gente fue al museo y que hacía fila y que la gente sólo quería ir a tomarse fotos.


le robo la frase a don carlos de la o en su twitter: “No me lo tomen a mal pero la gente puede ir al museo en la disposición mental que se le pegue la gana.”

¿cuál es el verdadero problema? ¿qué exista algo de alta cultura que el gran público se lanzó a ver y que le gustó y le pareció bonito y lo validó estéticamente hablando? ¿de verdad son tan sabios y tan profundos que ustedes, librepensadores, si entendieron la obra (o como son sabios y cultos ni siquiera tuvieron intención de ir a la exposición porque piensan que kusama es una artista menor) y desde su alta cultura se sienten con el derecho a enjuiciar a 300,000 que se formaron para poder entrar y que ya dentro tomaron fotos? ¿y si así fuera? ¿por cada selfie que se tomaron los 300,000 visitantes se murieron niños o se taló un árbol? (nota 3: una selfie, la autofoto, que aunque es un ejercicio narcisista, es también un acto de autoaceptación y de autovalidación: este soy yo, aquí y ahora, lo cual, al resto del mundo nos debería de importar poco)

sin duda la estrategia de comunicación del tamayo fue la correcta (nota 4: supe que existía la señora kusama el día que recibí el correo informativo del museo tamayo, 6 meses antes, que vendría la exposición. al ver la foto de la instalación “obsesión infinita”, con la que cierra la exposición (y este post) apunté la fecha para verla) y la gente que empezó a ir y quienes verdaderamente hicieron la publicidad en sus redes sociales con sus selfies y que ayudaron a incrementar el interés. si con eso se logró que la gente fuera, pagara su entrada, visitara un museo, viera algo que nunca había visto y dijera “¡qué bonito es esto! me tomo una selfie” ¿no son esas personas las mismas a los que critican una y otra vez porque “nunca van a un museo” o “nunca leen un libro” o “siempre están hablando de futbol”?

¿de verdad somos incapaces como sociedad de ver algo positivo en que muchos visiten un museo? ¿o de verdad leemos tanto y somos tan cultos como para ofendernos que los demás, “todos los que no son yo”, vayan a un museo y lo disfruten desde su propia perspectiva? ¿por qué será? ¿de verdad somos incapaces de ver algo bueno en algo bueno que se hizo en un museo mexicano? aplausos al museo tamayo por haber hecho lo que hicieron, aplausos a la gente por ir.

ahora, museos de méxico: el reto es superarlo: subamos el nivel: hay interés, hay formas, la gente está dispuesta a formarse para entrar a un museo. saquémosle provecho. si 300,000 visitaron a una artista si no menor si muy desconocida, ¿qué más podemos hacer si le echamos ganas? ¿podemos abrir panoramas de lo que es la creación artística y salir del molde “sólo hacemos fila para ver a frida kahlo”?

y claro, es un bonito botón de muestra para documentar como “todo el que piensa diferente de mi es un pendejo y lo desprecio” que es tan típico de nuestra mexicaneidad.  a cada rato nos veo enarbolar la frase de benito juárez y nos llenamos el hocico con ese “el respeto al derecho ajeno es la paz” pero nos da pena decir, colectivamente, que realmente nos encantaría que la frasecita dijera “el respeto a mi derecho es la paz”.  conozco a más de uno que habla de tolerancia e inclusión, pero cuando uno empieza a discutir ideas lo insultan y lo descalifican porque en realidad no son ni tolerantes ni incluyentes (algunos hasta estudian filosofía o psicología o ciencias políticas, y se supone esas disciplinas deberían ayudarles a entender otredades, en fin).


(nota 5: y si: fui y me tomé fotos).


miércoles, 14 de enero de 2015

juan, juan, juan. un año ya.


juan, mi querido juan. hoy, hace un año moriste en esta tu adoptada ciudad de méxico. haces falta. me haces falta. es absurdo, nunca te conocí ni fuiste mi amigo. no charlamos largamente sobre la vida, la poesía, la política, el exilio, los amigos, buenos aires, el amor, las palabras y la sustantivización de tus verbos o tu verbalización de tus sustantivos, no bebí vino o café en tu casa. nunca pude contarte lo que tu poesía, tus palabras, me hicieron. ¿me salvaron la vida? creo que si. en tus palabras encontré cosas que nada ni nadie me pudo decir de otra manera. desde esos versos que escuché (el texto se llama “sefiní” del libro “cólera buey” de 1964)
y que no sabía que los habías escrito tú:

basta por esta noche cierro
la puerta me pongo
el saco guardo
los papelitos donde
no hago sino hablar de ti
mentir sobre tu paradero
cuerpo que me has de temblar

hace un año escribí sobre tu muerte en este mismo blog y escribí este recuerdo que tengo de ti:

la primera vez que fui a una de sus lecturas de poemas, que dio junto a eduardo millán, le di las gracias. me autografió el libro, me temblaban las manos y me sorprendió lo alto que era y sus manos. le dije “gracias”, me dijo “no hay porque agradecer”, le dije “gracias por la poesía” y respondió, muy serio, “ah, no, esa es de todos”.


te sigo agradecido juan, mi querido juan. te extraño. haces falta acá. 


martes, 23 de diciembre de 2014

como satélites que pasan

“backspace unwind” es el último disco de lamb, el dueto de manchester. apenas salió en octubre de 2014. todo el sonido de lamb se encuentra ahí. 


la nostalgia, la felicidad, el misterio en la voz de lou rhodes (ella y andy barlow comenzaron su camino juntos en 1996, exponentes del trip hop, del sonido bristol, del drum & bass, con el disco homónimo “lamb” que casi cierra con la fantástica “gorécki”), los extraños sonidos que se descubren y se disfrutan mucho más cuando es de madrugada o hace frío y los audífonos te envuelven.

un disco maravilloso, de esos discos perfectos. su tercera canción, “as satellites go by” es de las que comunican maravilla en la piel.

y suena así:

martes, 25 de noviembre de 2014

un rato lleno de sombras

“the inevitable end” es el último disco de los noruegos de röyksopp. es el último disco porque está disponible desde el  7 de noviembre y porque el dueto (svein berge & torbjørn brundtland) anunció que será el último disco como tal: es decir, seguirán haciendo música, pero abandonan el formato del disco como tal, el grupo de canciones que se juntan alrededor de un concepto. lo cual es una tristeza, pero supongo que es un proceso natural en esta época digital y donde lo inmediato es lo esperado: vivimos en un mundo donde todo lo queremos y lo queremos ahora y lo podemos tener.


con este disco röyksopp termina un ciclo largo que empezó con “melody  a.m.” del 2001, un muy buen disco, lleno de sonidos electrónicos y de maravillas como “sparks”, “poor leno” y “röyksopp’s night out”, maravillas de aquel entonces. este primer disco es bueno, pero en 2005 llegaría “the understanding”. uuuuuuh. discazo. maravilla. recuerdo haber escuchado el disco por primera vez una mañana de agosto en mi cama, como los sonidos iban invadiéndome. en este disco está el mejor momento del grupo: “beautiful day without you”, “what else is there?” y “circuit breaker”, seguidos uno tras otro, ¡wow! el tercer álbum de estudio es el luminoso y feliz “junior” (2009) al que le siguió el críptico y obscuro “senior” (2010). (aunque a principios de 2014 sacaron junto con la sueca robyn el ep “do it again” que también es disco concepto aunque breve, pero la simple existencia de la canción “monument” lo convierte en disco) y así, “the inevitable end”, llega como quinto y último disco.


este es un disco lleno de sombras: un disco perfecto para escucharse de principio a fin. un disco triste y melancólico. el disco comienza con “skulls”, una maravilla; luego “monument”, la versión de este disco que es de las obsesiones más grandes que he tenido en mucho tiempo, avanza con “sordid affair”, “running to the sea”, una de las grandes canciones de röyksopp que merecía un lugar en un disco… y llega la canción 12 que es “thank you”, así se despiden del formato. (el disco tiene 5 bonus tracks o un prólogo, como se le quiera ver). como buen disco de röyksopp tiene colaboraciones importantes con las voces de ryan james, jamie irrepressible, robyn y susanne sundfør. con este disco, termina una etapa de 13 años en que el grupo hizo discos: veamos que pasa ahora.

un disco íntimo. si “senior” parecía obscuro, este que aparenta cierta felicidad, le gana. pareciera un disco que se gestó desde que hicieron “what else is there?”. un disco perfecto para escucharse con audífonos, un disco para la noche o para un día frío y soleado. un disco para temblar por dentro.