viernes, 30 de diciembre de 2016

70 años querida patti


[¿qué quedará de estos días? ¿y la memoria? ¿cómo vamos a construirnos? ¿quedará algo?] hoy patti smith cumple 70 años. una enorme alegría. en diciembre de 1975 lanzaba el primer disco, “horses”: el camino ha sido largo y ha cantado y ha guardado silencio por años y ha vuelto a cantar y ha vuelto al camino a cantar las palabras que importan, a decir, básicamente, seguimos aquí y nadie nos calla.

y todavía anda cantando y escribe memorias y toma fotos (tal y como aprendió junto con robert: una o dos tomas, no desperdiciar, aprovechar al máximo el momento de la luz, entender al objeto fotografiado). conforme pasa el tiempo, su presencia y la compañía de su voz y sus letras crecen dentro de mí. la he visto dos veces en vivo llenar el escenario con su voz. y la celebro. feliz cumpleaños patti. felices 70. gracias infinitas por todo, gracias porque todavía ahora tu voz tiembla y aún así canta: bruja increíble, maga de las palabras, sanadora en estos tiempos tristes.   
  



miércoles, 30 de noviembre de 2016

el tiempo y su materia (7)

[¿qué quedará de estos días? ¿qué quedará de la memoria? ¿cómo nos construimos desde el desasosiego y el silencio?



devoro las últimas páginas de “los recuerdos del porvenir” (1963) de elena garro que me fascinó & entristeció simultáneamente, lo termino antes de medianoche (“mau: hay que leer a la garro”, me hago una nota mental y volveremos sobre sus letras pronto), me duró pocos días. sigo sin escribir sobre leonard cohen y su ausencia. pienso en simon & garfunkel y su “i am a rock” (1965) cuando leo esta frase de la garro:

su voz se había deshabitado.

diciembre empieza en unos minutos y pareciera absurdo (volver a) escuchar “i am a rock” (una vez más) porque todavía no es invierno, ni hay un diciembre obscuro y profundo, pero la novela habla de las piedras y de lo que queda y la memoria y, siempre:

i am a rock
i am an island

sábado, 26 de noviembre de 2016

el tiempo y su materia (6)



[este tiempo ¿es tangible? ¿qué quedará de estos días? ¿cómo vamos a contar esta historia? ¿habrá alguien que escuche cuando en unos años hablemos de lo que sucedió en el 2016? ¿dónde guardamos la memoria?] en estos días de frío no puedo concentrarme y la novela de lezama lima simplemente no la puedo acabar de leer, pero tomé “los recuerdos del porvenir” de elena garro y sentí una bocanada de aire fresco (y habla de la memoria, desde la memoria, veamos a dónde nos lleva). los pies helados. una canción de perfume genius viene y vuelve, “dark parts”:

the hands of god were bigger than grandpa’s eyes
but sill he broke the elastic on your waist
but he’ll never break you, baby
but he’ll never break you baby

bebo café y té negro con miel en las noches. camino cansado. me hace feliz encontrar libros de poesía y volver a los mismos versos que me han hecho temblar. murió leonard cohen y no he escrito sobre ello pero escucho “chelsea hotel nº2” y me lleno de luz. el mundo que conocíamos construido con tanto siglo xx se viene abajo. los amigos se mudan a yucatán. en la madrugada se supo que había muerto fidel castro y terminaba un capítulo de la historia, de la gran historia, la isla caribeña que hizo algo que nadie había hecho: decir no. la alegría es un pan recién horneado y el calor en las cobijas. miro las nubes. atardece y amanece todos los días, es lo único que tenemos seguro. hay hojas secas en las calles en la ciudad de méxico. vuelvo a escuchar la misma canción:

i will take the dark part
of your heart into my heart


martes, 11 de octubre de 2016

el tiempo y su materia (5)

[este tiempo ¿es tangible? ¿qué quedará de estos días? ¿cómo construimos un recuerdo? ¿dónde se guarda?


el 11 de octubre de 2008 seis mexicanos llegaron a japón: querían ver los árboles en el otoño. ese era el motivo del viaje y eso fue un detonador de un sueño, de poner en marcha un plan, de ir viendo que era posible y que era probable y que los boletos de avión estaban comprados, que los pases de tren estaban listos, que discutíamos posibilidades geográficas y logísticas. al final, el viaje no fue como lo habías planeado ninguno de los seis. al final el viaje fue maravilloso y extraño e íntimo y poderoso. ¿sucedió de verdad? ¿olímos japón? ¿comimos tallarines todos los días? ¿hubo sol y frío? ¿hubo hojas de otoño? ¿escribí muchos versos con tinta roja en un cuaderno de tapa negra? ¿me encontré? ¿me perdí? ¿quise llorar? ¿me desarmé desarmando? ¿desatamos una madeja de hilos? ¿qué había en el templo de la rata? ¿ese atardecer sucedió? ¿vi la belleza escuchando a cocorosie? qué maravilla, la memoria.









jueves, 15 de septiembre de 2016

cosas que celebrar

creo, de verdad lo creo, que hay mucho que celebrar hoy.



y un poco es como con todas las cosas, no es que hoy me guste mi país y el resto del año lo ignore, no. pero veo y oigo muchos comentarios de “no hay nada que celebrar de méxico”. creo que sí lo hay, y mucho: celebro, para empezar, el pozole verde.

sé que en mi país hay pobreza, corrupción, violencia, narco, injusticias, políticos, mala información, y la lista puede ser larga. ¿qué hago para resolverlo? ¿me quedo quieto a ver si el gobierno lo resuelve? ¿si un héroe cacique viene y lo resuelve? no, me levanto y hago. digo. transformo. cosas tan simples como llegar a la hora que acordé con alguien (aunque esto se vuelve una lucha monumental conmigo mismo a veces), pagar mi pasaje en el transporte público, no tirar basura, ayudar si puedo, no estorbar si no puedo ayudar, consumir responsablemente y consumir en negocios locales. esas cosas. no solo me quejo: hago. y, lo mejor, no estoy solo en esto: celebro que este país tiene millones y millones de gente que todos los días trabajamos y que hacemos nuestro esfuerzo para que este sea un buen lugar para vivir: ayudamos, cumplimos, estamos. celebro que hay alguien en twitter hoy que escribe “Necesitamos dejar de hablar de México en tercera persona #yosoyMéxico #yohagoMéxico”.

celebro que en este país está mi cineteca y que ahí converge el cine del mundo y puede uno ver una película de roberto gavaldón de 1947 restaurada o una magnífica “te prometo anarquía” (2015) de julio hernández cordón y tomar un café veracruzano, aquí & ahora. celebro que tenemos una geografía inmensa e impresionante, que tenemos muchísimos años de historia, que nos hemos mezclado desde siempre y que al final somos una mezcla de culturas originarias, españoles que vinieron, mestizos, migraciones que fueron llegando. en mi historia genética hay españoles, un bisabuelo rarámuri, un alemán perdido en batopilas, chihuahua, un largo linaje nacido en el valle de méxico, chilango orgulloso, mi abuela gringa; en mi historia no genética está el exilio español y el exilio de los argentinos y uruguayos, una inglesa que llegó y no se fue, una catalana, los gitanos-canarios del gabi’s, los japoneses de c.o.m.e., todos ellos me dejaron huella; es en este país donde convergen siglos de culturas, maneras de pensar, maneras de hablar, podemos decir popocatépetl o don goyo, podemos decir la palabra chocolate y celebrarlo, podemos beber café mexicano que es riquísimo, podemos maravillarnos de la arquitectura y las ruinas, acá podemos ver la obra de félix candela, lo que hizo gabriel figueroa, con los cielos y la luz que repiten los gestos tantos años después en estos paisajes, lo que escribió xavier villaurrutia, en este país escribió efraín huerta y sembró semillas y sin méxico no existirían “los detectives salvajes” de roberto bolaño. acá podemos leer lo que hoy día escribe alguien como maricela guerrero, paula abramo, sara uribe, mónica gameros, césar cañedo o luis felipe fabre, lo que hoy construye musicalmente alguien como ely guerra. y el pozole verde (y el mezcal, los tacos al pastor, las carnitas michoacanas, la comida yucateca, las tlayudas oaxaqueñas, los chilaquiles, las quesadillas sin queso lo que es perfectamente lógico, las quesadillas con queso que son buenísimas, los tamales en sus mil presentaciones y regiones, esas cosas y un larguísimo etcétera culinario), por supuesto.

mi país es mucho más que sus políticos, que sus gobiernos y sus malas mañas y que las cosas malas que tenemos como sociedad y cultura, pero esas cosas tenemos que cambiarlas, reconocernos en ellas y hacer lo que podamos, paso a pasito para cambiar, paso a pasito para que el cambio perdure. 


mi méxico vale mucho la pena y lo celebro. mucho por hacer, mucho que festejar, la verdad. feliz cumpleaños país.