lunes, 27 de julio de 2015

mi tía sinéad

a christian, laura, ehe, lucho y karolo, que
me aguantan las obsesiones musicales (o eso
 aparentan porque ellos también tienen lo suyo)


me gusta mucho sinéad o’ connor.


desde la primera vez que la escuché. y es curioso, pero recuerdo perfectamente la primera vez que la escuché: fue en el radio, de noche, muy lejos de casa y en otro idioma, verano de 1990, cuando también leí compulsivamente “el señor de los anillos” de tolkien: esa noche estaba grabando canciones del radio en un cassette (si, uno esperaba a que pasara la canción y le ponías record, el botón con el círculo rojo rojo) y, por un extraño azar, no le quite el botón de grabar después de una canción que quería y no recuerdo cual era y siguió “nothing compares 2 u”. en esa habitación me maravilló tanta enormidad.



después, ya de regreso en casa, compré el cassette del disco “i do not want what i haven’t got” (1990), que me me hablaba de algo fuerte, algo que no podía definir aún, algo que se salía de mí. yo era un feliz fan de sinéad que escuchaba feliz su música en mis cassettes (ya tenía también “the lion and the cobra” (1987), su primer disco que es una belleza y que tiene “just like u said it would b” o “troy” que son un adelanto o presagio a lo que vendría) cuando sucedió el incidente de saturday night live cuando cantó “war” a cappella, original de bob marley, homenajeando al reggae, una de sus mayores influencias (el disco “throw down your arms” (2004) todo un recorrido por la cultura rastafari y la herencia caribeña, lo que regresó a la metrópoli desde las colonias), y dijo, con voz temblorosa, con toda la razón del mundo:

“fight the real enemy”

rompiendo la foto del karol wojtyla y gran escándalo, la vetaron de todos lados y las buenas conciencias de siempre la hicieron pedazos, le destruyeron vida y carrera, pasaron encima de ella. yo, adolescente, me daba pena esta mujer que todos criticaban y odiaban (el tiempo, materia blanda y curiosa, años después le daría la razón, porque ese acto tan simple fue la primera voz que dijo que en irlanda la iglesia católica abusaba de niños y niñas, no sólo laboral y físicamente, sino sexualmente y con violencia, que había menores de edad violados, muertos, abusados y un larguísimo etcétera). desde entonces decidí que sinéad no sólo era una voz genial y una voz poderosa, sino una voz valiente: en ella aprendí un ejemplo claro de que en esta vida hay que enunciar las cosas importantes aunque en ello se te vaya la vida misma. pensé, allá por 1992, que nunca volvería a sacar ningún disco.

pero, felizmente, hubo más discos: en 1994 cuando escuché “universal mother” con la magnífica “red football” volví a llenarme de la voz de sinéad. luego hubo un silencio de 6 años hasta “faith and courage” (2000) y hubo más discos hasta el décimo lp “i am not bossy, i am the boss” (2014). y en este último disco están “harbour” y “where have you been?”. un disco amoroso y, como siempre, donde sinéad dice cosas que tiene que decir fuerte y claro. no se queda callada y enuncia. feroz. voz feroz. me impresiona pensar en sinéad o’connor y saber que es mucho más que “nothing compares 2 u”. que anda haciendo discos desde 1987.

mis amigos se ríen de lo mucho que me importa y lo mucho que quiero a sinéad. le dicen mi tía sinéad. y tienen razón: es un poco esa presencia: una voz que arropa y que dice cosas importantes. la que de pronto dice “ya, suficiente mierda por ahora” y te da la mano y avanza contigo.



sábado, 13 de junio de 2015

20 años de un disco de björk

“mon petit vulcan
you're eruptions and disasters
i keep calm
admiring your lava
i keep calm”
Björk


“post” de björk apareció el 13 de junio de 1995. el tiempo que pasa. cayó en mis manos unas semanas después porque uno andaba ocupado en otras cosas de la vida y fue una maravilla escucharlo por primera vez y durante muchos días, una y otra vez, una y otra vez, de principio a fin, un tiempo donde se empezaban a formar varias de las obsesiones recurrentes. confieso que me tomó varios años entender y apreciar la presencia de “it’s oh so quiet” en este disco, sobre todo que suena después de “the modern things”, esa enorme oda a los objetos que nos acompañan y nos hacen ruido (y lejos estábamos de siquiera imaginar los objetos que hoy rigen nuestro día a día, eran los tiempos en que no había internet, ni teléfonos celulares, las laptops eran artículos de mega lujo, cuando nos aprendíamos los números de teléfono de los amigos, en fin, “en mis tiempos…”).


es un disco que permanece atemporal, hay quien dice que nació viejo. Ancestral. y hay algo de cierto en ello: comienza con “army of me” y los escalofríos correspondientes, luego sigue “hyper-ballad”, canción que escuché y escuché y escuché y que juega con la idea de “the modern things” de que hay un tiempo de cavernas y que estamos inmersos en él, aunque tengamos tostadoras de pan y automóviles y esas cosas.



y luego esos gritos y pausas de “it’s oh so quiet”, la intensidad sonora y lírica de “enjoy” (y esa frase de “this is sex without touching” que tanto me perturbó entonces y que a la fecha me sorprende y me maravilla), la venganza fraguándose en “you’ve been flirting again” y el pop total de “isobel”, para cerrar con las últimas cuatro canciones, donde están la ternura de “cover me” y la furia de “i miss you”. “post” es una explosión de sonidos, de experimentación, de tomar un poco de aquí y de allá pero funciona, el disco es un poco esquizofrénico pero logra ser un todo (en el siguiente disco, “homogenic” (1997), el concepto de un disco homogéneo será llevado mucho más allá por björk y sus colaboradores productores).

“possibly maybe” es para mí el punto central del disco, como si fuera una isla donde convergen los puentes creados por “the modern things” y el cierre de “headphones” (canción que compone junto con tricky, en un avión y que es de mis favoritas para escuchar en los audífonos y me emociona pensar en ese momento de la historia de la música): los sonidos extraños pero sensuales, las palabras correctas, las pausas, la maravilla. veo a “possibly maybe” como un centro, como una piedra, como un momento increíble que se gestó 20 años atrás.



enorme “post”. björk guðmundsdóttir tenía 30 años cuando hizo ese disco. llevo 20 años escuchando “post” y no me cansa (20 años después björk volvió a hacer magia con “vulnicura” pero esa es otra historia).

[en la manía de las listas, acomodaría mi preferencia de los discos de björk de la siguiente manera:
1.       “homogenic” (1997)
2.       “post” (1995)
3.       “vulnicura” (2015)
4.       “vespertine” (2001)
5.        “debut” (1993)
6.       “biophilia” (2011)
7.        “medúlla” (2004)
8.       “volta” (2007)
hay quien los acomoda en “me gustan” y “no me gustan”]

lunes, 1 de junio de 2015

el paso del tiempo (hasta la raíz)

“Yo te llevo dentro hasta
la raíz. Y por más que
crezca vas a estar
aquí. Aunque yo me
oculte tras la montaña
y encuentre un campo
lleno de caña, no habrá
manera mi rayo de luna
 que tú te vayas.”
Natalia Lafourcade


en casa he estado hablando del paso del tiempo: nunca esperé que un disco de natalia lafourcade llegaría a mi colección de discos y ahora “hasta la raíz” (2015) es uno de los discos consentidos. el tiempo se nota en que me quito ese prejuicio que hace años me hubiera impedido acercarme al disco. el tiempo se nota en la hechura del disco y en cómo lafourcade ha madurado musical y líricamente. el paso del tiempo además es un tema del disco, lo entiendo un poco así: todo lo que existe hoy no permanecerá para siempre y lo que ha sucedido en la vida es una secuencia de eventos, circunstancias y aprendizajes, tristezas y maravillas, amor y furia, calma y desamor. una secuencia interminable de aquís y ahoras, de antes y después, y la vida sigue y cada día es un aquí y un ahora nuevo, finito y, por supuesto, magnífico.


son 12 canciones. el disco empieza con tres fantásticas canciones: “hasta la raíz”, “mi lugar favorito” y “antes de huir”. música y palabras en el lugar correcto. por como empecé a escuchar este disco en las redes y aleatoriamente hay algo en el acomodo de estas tres primeras piezas que me hace pensar que algo es raro, pero eso se arregla a partir de la cuarta canción. a mitad del disco están “para qué sufrir” y “nunca es suficiente”, maravillas. dice (canta/escribe):

“Nunca imaginé que
después de un tiempo
acabaría sin paredes.”

y

“¿Para qué sufrir si no
hace falta? ¿Para qué
tirar nuestras cartas y
fotografías? ¿Para qué
olvidar que antes de
todos nuestros besos,
fuimos como hermanos,
fuimos como amigos
con derechos?”

"palomas blancas" y "lo que construimos" van preparando al escucha para llegar al final, dice (canta/escribe):

“Que eso que ando
persiguiendo, no apague
de mí un sentido.”

Y

“… Pareciera
que es fácil
dejarnos. Pero eres
un fantasma conmigo
caminando.”

(también creo que "hasta la raíz" nos habla del placer de tomarse las cosas con calma en estos tiempos de todo-ahora, todo-de-inmediato: es aire fresco, respirando pausadamente).

y luego el disco avanza y crece y es melancólico y feroz y tierno. cierra con “no más llorar”: feliz tristeza, el futuro que se anuncia, el desprendimiento de los restos del naufragio:

“Respiro hondo, respiro
Profundo. De un
clavado al agua me
limpio los restos
que mi piel recuerda
de ti.”

magnífico disco, magnífica natalia. inmensamente agradecido por este disco. y agradecido por las cosas leídas en las redes al respecto y las felicidades de otros que los escuchaban que me fueron acercando al disco.



(me encanta que el booklet comienza con una hoja llena de agradecimientos: el primero de ellos dice “Gracias a ti por tener este disco en tus manos.”)

domingo, 17 de mayo de 2015

manifiesto (hablo por mi diferencia)

habrá muchas palabras en este post, aunque escribiremos poco.

17 de mayo: día internacional contra la homofobia y la transfobia y por eso quiero compartir uno de los texto más importantes relacionados con la identidad de género, escrito por el chileno pedro lemebel (1952-2015).  el texto se llama “manifiesto (hablo por mi diferencia)” y lemebel lo leyó en 1986, en tacones, maquillado, en una reunión de partidos de izquierda en santiago de chile. faltaban dos años para el plebiscito que diría “no” a la dictadura cuando lemebel le dio voz a este texto suyo.

roberto bolaño dice de lemebel: “Travestido, militante, tercermundista, anarquista, mapuche de adopción, vilipendiado por un establishment que no soporta sus palabras certeras, memorioso hasta las lágrimas, no hay campo de batalla en donde Lemebel, fragilísimo, no haya combatido y perdido. Para mí Lemebel es uno de los mejores escritores de Chile y el mejor poeta de mi generación, aunque no escriba poesía. Lemebel es de los pocos que no buscan la respetabilidad (esa respetabilidad por la que los escritores chilenos pierden el culo) sino la libertad. Sus colegas, la horda de mediocres procedente de la derecha y de la izquierda, lo miran por encima del hombro y procuran sonreír. No es el primer homosexual, válgame Dios, del Parnaso chileno, lleno de locas en los armarios, pero es el primer travesti que sube al escenario, solo, iluminado por todos los focos, y que se pone a hablar ante un público literalmente estupefacto”.


esperando que poco a poco este mundo vaya siendo mejor, un poco más incluyente, un poco más seguro, un poco más abierto. falta mucho por hacer. aquí el texto,:

***

Manifiesto (Hablo por mi diferencia)

No soy Pasolini pidiendo explicaciones
No soy Ginsberg expulsado de Cuba
No soy un marica disfrazado de poeta
No necesito disfraz
Aquí está mi cara
Hablo por mi diferencia
Defiendo lo que soy
Y no soy tan raro
Me apesta la injusticia
Y sospecho de esta cueca democrática
Pero no me hable del proletariado
Porque ser pobre y maricón es peor
Hay que ser ácido para soportarlo
Es darle un rodeo a los machitos de la esquina
Es un padre que te odia
Porque al hijo se le dobla la patita
Es tener una madre de manos tajeadas por el cloro
Envejecidas de limpieza
Acunándote de enfermo
Por malas costumbres
Por mala suerte
Como la dictadura
Peor que la dictadura
Porque la dictadura pasa
Y viene la democracia
Y detrasito el socialismo
¿Y entonces?
¿Qué harán con nosotros compañero?
¿Nos amarrarán de las trenzas en fardos
con destino a un sidario cubano?
Nos meterán en algún tren de ninguna parte
Como en el barco del general Ibáñez
Donde aprendimos a nadar
Pero ninguno llegó a la costa
Por eso Valparaíso apagó sus luces rojas
Por eso las casas de caramba
Le brindaron una lágrima negra
A los colizas comidos por las jaibas
Ese año que la Comisión de Derechos Humanos
no recuerda
Por eso compañero le pregunto
¿Existe aún el tren siberiano
de la propaganda reaccionaria?
Ese tren que pasa por sus pupilas
Cuando mi voz se pone demasiado dulce
¿Y usted?
¿Qué hará con ese recuerdo de niños
Pajeándonos y otras cosas
En las vacaciones de Cartagena?
¿El futuro será en blanco y negro?
¿El tiempo en noche y día laboral
sin ambigüedades?
¿No habrá un maricón en alguna esquina
desequilibrando el futuro de su hombre nuevo?
¿Van a dejarnos bordar de pájaros
las banderas de la patria libre?
El fusil se lo dejo a usted
Que tiene la sangre fría
Y no es miedo
El miedo se me fue pasando
De atajar cuchillos
En los sótanos sexuales donde anduve
Y no se sienta agredido
Si le hablo de estas cosas
Y le miro el bulto
No soy hipócrita
¿Acaso las tetas de una mujer
no lo hacen bajar la vista?
¿No cree usted
que solos en la sierra
algo se nos iba a ocurrir?
Aunque después me odie
Por corromper su moral revolucionaria
¿Tiene miedo que se homosexualice la vida?
Y no hablo de meterlo y sacarlo
Y sacarlo y meterlo solamente
Hablo de ternura compañero
Usted no sabe
Cómo cuesta encontrar el amor
En estas condiciones
Usted no sabe
Qué es cargar con esta lepra
La gente guarda las distancias
La gente comprende y dice:
Es marica pero escribe bien
Es marica pero es buen amigo
Súper-buena-onda
Yo no soy buena onda
Yo acepto al mundo
Sin pedirle esa buena onda
Pero igual se ríen
Tengo cicatrices de risas en la espalda
Usted cree que pienso con el poto
Y que al primer parrillazo de la CNI
Lo iba a soltar todo
No sabe que la hombría
Nunca la aprendí en los cuarteles
Mi hombría me la enseñó la noche
Detrás de un poste
Esa hombría de la que usted se jacta
Se la metieron en el regimiento
Un milico asesino
De esos que aún están en el poder
Mi hombría no la recibí del partido
Porque me rechazaron con risitas
Muchas veces
Mi hombría la aprendí participando
En la dura de esos años
Y se rieron de mi voz amariconada
Gritando: Y va a caer, y va a caer
Y aunque usted grita como hombre
No ha conseguido que se vaya
Mi hombría fue la mordaza
No fue ir al estadio
Y agarrarme a combos por el Colo Colo
El fútbol es otra homosexualidad tapada
Como el box, la política y el vino
Mi hombría fue morderme las burlas
Comer rabia para no matar a todo el mundo
Mi hombría es aceptarme diferente
Ser cobarde es mucho más duro
Yo no pongo la otra mejilla
Pongo el culo compañero
Y ésa es mi venganza
Mi hombría espera paciente
Que los machos se hagan viejos
Porque a esta altura del partido
La izquierda tranza su culo lacio
En el parlamento
Mi hombría fue difícil
Por eso a este tren no me subo
Sin saber dónde va
Yo no voy a cambiar por el marxismo
Que me rechazó tantas veces
No necesito cambiar
Soy más subversivo que usted
No voy a cambiar solamente
Porque los pobres y los ricos
A otro perro con ese hueso
Tampoco porque el capitalismo es injusto
En Nueva York los maricas se besan en la calle
Pero esa parte se la dejo a usted
Que tanto le interesa
Que la revolución no se pudra del todo
A usted le doy este mensaje
Y no es por mí
Yo estoy viejo
Y su utopía es para las generaciones futuras
Hay tantos niños que van a nacer
Con una alíta rota
Y yo quiero que vuelen compañero
Que su revolución
Les dé un pedazo de cielo rojo
Para que puedan volar


***


lunes, 11 de mayo de 2015

obsesión por el recorrido

“A veces hacer algo no conduce a nada”
Francis Alÿs


en el museo tamayo está la exposición “relato de una negociación” de francis alÿs, artista belga (1959) que vive en el d.f. desde 1986. se dice de alÿs que gracias a sus recorridos y caminatas por el centro histórico tiene el mejor mapa y el mayor conocimiento de cada edificio, cada calle, cada historia del primer cuadro de la ciudad. siendo un artista obsesionado con el tema del recorrido y de lo que sucede cuando uno traslada su presencia de un punto “a” a un punto “b” no me sorprende. además de que en su obra se puede palpar el amor a esta ciudad y a lo maravilloso que se puede encontrar uno si tiene los ojos abiertos.

la exposición gira alrededor de tres piezas principales de video bastante recientes: “reel-unreel”, una película de 20 minutos filmada en kabul, afganistán, en 2011; “tornado” (2000-2010), filmada en méxico, en las faldas del ajusco, en un abierto arrebato de locura de larga duración; y abre la exposición la pieza “don’t cross the bridge before you get to the river” (2008). las tres piezas tienen en común el gran tema del recorrido: ir de aquí hasta allá: cruzar el estrecho de gibraltar: recorrer las calles de kabul: perseguir un tornado de polvo para entrar en su centro.


lo importante es el camino, no la meta. en el camino alÿs nos puede contar cosas, por ejemplo: que en kabul hubo guerra y que aún no hay paz, que la milicia talibán creyó quemar el acervo cultural fílmico de afganistán pero que no logró borrar esa memoria por completo, que en el juego se logra la reconciliación con el mundo, que el cine es la realidad y lo demás es ficción (uhhh). nos cuenta por ejemplo: que en este siglo xxi méxico se enfrenta a una espiral de violencia, que de pronto los esfuerzos realizados son inútiles, que la desolación puede ser de una belleza absoluta, que al centro de un tornado no hay nada. nos cuenta por ejemplo: que hay una crisis humanitaria de migración que crece y que no se detiene, que la prensa y los gobiernos lo denuncian pero no hacen mayor cosa, que hay hambre y violencia y pobreza que hace que la gente lo arriesgue todo (y así como habla específicamente del flujo de áfrica a europa, se puede trasladar la metáfora a todos los flujos migratorios: todo el que abandona su casa, su idioma, su familia, su larguísimo etcétera envolviendo su otredad, va siguiendo una ilusión), que hay, posiblemente,  otra orilla del otro lado y que algo llama inevitablemente a querer cruzar: del otro lado hay una quimera, una vana esperanza.

en particular me maravilla la pieza “don’t cross the bridge before you get to the river” y todos los bocetos, mapas, recortes, otros materiales visuales, las “sombras de sus piezas”: todo lo que integra este video de 7 minutos. las imágenes, la narrativa de una línea imaginaria formada por niños y barquitos de vela que va desde tarifa en españa hasta tánger en marruecos (o desde tánger hasta tarifa, depende), toda la ilusión, todos los símbolos, todas las imágenes, el escalofrío que recorre la piel, el brevísimo texto en árabe, español e inglés para tender un puente de comunicación, recorrer ese trayecto aunque haga falta el aire, por supuesto recordar la presencia de los grandes mitos fundacionales del mediterráneo cuando en el estrecho de gibraltar había gigantes, dioses, el fin del mundo. la pieza habla del recorrido: su repetición infinita, que ha de ser por motivos de la pieza en sí y de la curaduría, nos habla de este camino seguirá siendo recorrido, una y otra vez, una y otra vez, una y otra vez. no se puede detener este recorrido, no se puede detener el paso del ser humano, no se puede apagar la esperanza. ahí la inmensidad de la pieza, totalmente efímera, totalmente presente.






(la curaduría es de cuauhtémoc medina: ¡aplausos! se exhibe hasta el 16 de agosto de 2015, en el museo tamayo, ciudad de méxico. gran museo)