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martes, 3 de junio de 2014

nunca conocí a ginsberg

nunca conocí a a allen ginsberg en persona. no coincidimos. ni su tiempo ni su espacio coincidieron con los míos. cuando él murió yo comenzaba a tomar las decisiones importantes y empezaba a descubrir la poesía y los grandes libros. supe de él unos días después de su muerte. era abril y era 1997. escuché su voz leyendo “howl” a través de la televisión y supe que había muerto en nueva york, yo estaba del otro lado del mar. las letras anglófonas estaban de luto. el día que escuché “howl” (en realidad, la noche) cambió mi vida. es uno de esos momentos antes-después que cambian el curso de los acontecimientos y que no hay vuelta atrás. sin haber coincidido en el tiempo, el espacio o el idioma, coincidió que su voz y sus letras me hablaron bien clarito esa noche y desde entonces.


en esos días lejos de casa, hace tanto tiempo, lo leí en desorden. supe de él. escuché su voz hipnótica. supe que su sexualidad no la escondía y que amaba a los hombres y amaba a peter y que amaba a los muchachos. luego llegó a mis manos mi primer copia de “howl”, desde canadá me regalaban este pequeño gran tesoro en la edición de city lights books. lo leería en voz alta, a solas, frente al mar en veracruz. después, cosas raras, tendría otras cinco ediciones diferentes de este enorme poema. después iría leyéndolo más y más, haciendo míos sus versos, hablando con él, murmurando versos sueltos en las noches de insomnio, en las largas caminatas a solas, en los cuadernitos donde escribo mis propios versos. lo invito cada día de muertos a casa, porque lo quiero, porque es importante para mí. hablaría durante años (a la fecha) con mis amigos de él y de su poesía y de los otros escritores que a mediados del siglo xx cambiaban la forma de escribir para siempre: los adorados, poderosos y mitificados beats*. mis libros favoritos de ginsberg son “howl and other poems” (1955) y “death & fame” (1997), el primero y el último.

hay en la voz de allen ginsberg algo que me habla. 

el año pasado pude estar en los últimos días del verano en boulder, colorado, donde se encuentra la universidad budista de naropa. pasé una hora en el campus, casi al amanecer, cerca de la biblioteca que lleva su nombre. hablé con su fantasma. acaricié ese espacio donde hace años él anduvo por ahí. le escribí.



en el último poema que ginsberg escribió, se despide de la vida y de las cosas que no volverá a hacer. este verso siempre me ha llenado de tibia tristeza:

“No more sweet summers with lovers, teaching Blake at Naropa”

hoy, 3 de junio, allen ginsberg cumpliría 88 años. feliz cumpleaños allen. enorme voz, gran poeta.


*notas al pie:
*en el mundo mitológico-editorial de los beats se considera a allen ginsberg como uno de los tres pilares junto con jack kerouac y william s. burroughs. el último en morir fue william, pese a ser mayor que ellos, más drogadicto, más borracho, más violento, más de excesos, fue el último en morir de los tres.
** vale la pena acercarse al libro “una tribu de salvajes improvisando a las puertas del infierno” editado por la universidad autónoma de nuevo león y aldus, en una compilación y traducción de john bruns y de rubén medina, que muestra el trabajo poético de 15 miembros de esta generación.
*** también el libro gráfico “the beats: a graphic story” de pekar, piskor y buhle es un muy buen documento para acercarse al mundo beat, el momento y los escritores que lo conformaron, donde no sólo escribían sino que formaron parte de un gran cambio social por los derechos civiles (sexuales, raciales y de género).
**** james franco interpreta maravillosamente a allen ginsberg en “howl” (2010) de epstein y friedman. una película sobre el momento de la publicación de “howl” y la lectura en octubre de 1955. al final de la película escuchamos a ginsberg mismo cantando “father death blues”. Uuuuh.


viernes, 5 de abril de 2013

gracias allen, gran poeta



 “Genius Death your art is done
Lover Death your body's gone
Father Death I'm coming home”
Allen Ginsberg (“father death blues”)
***

el 5 de abril de 1997 murió allen ginsberg. hace 16 años. fue en la ciudad de nueva york. el mundo era otro entonces. yo era otro (¡phew!).



el día que allen ginsberg murió yo nunca lo había oído nombrar, algo sabía de los beat, de jack kerouac y de william s. burroughs y “el otro”, pero no sabía ni su nombre ni conocía su voz, ni sabía que unos días después, uno o dos días después, escucharía por primera vez “howl” y que a partir de ese momento mi forma de ver la poesía sería diferente. lo escuché en la televisión sin saber ni quién era ni qué leía y se sacudió mi mundo.


en la poesía que hizo desde 1955 que la primera lectura de “howl” en san francisco la primera vez hasta marzo de 1997 en que escribió “things i’ll not do (nostalgias)” está todo lo que fue: loco, vital, poeta, homosexual, enamorado de las letras de walt whitman, budista, judío, ateo, estadounidense, socialista, expulsado de checoslovaquia, amigo fiel, enemigo feroz, necio, obsceno, enamorado del sexo y de los cuerpos de los hombres jóvenes, corazón roto una y otra vez, viajero incansable, drogadicto, borracho, enorme ser humano, amor inconcluso con su querido neal cassidy, amor en llamas con su querido peter, zen, géminis, crítico feroz, mal músico pero entusiasta, niño nacido en 1926, su madre en un manicomio, generaciones de jóvenes muertos en la segunda guerra mundial, corea o vietnam, hombre asustado ante la bomba atómica, voz de protesta, hippie.


a veces, en las noches de insomnio tengo largas conversaciones imaginarias con walt whitman y con allen ginsberg, los dos poetas y sus barbas. hablamos de poesía, de versos obsesivos y de ciertos vientres, ciertos ojos, cierto olor. ufff. Allen ginsberg, su persona y su poesía me significan tanto, son una gran compañía; me gusta sentir y creer que leerlo y volverlo a leer (¡escucharlo!) 16 años después de su muerte, lo mantiene un poco de este lado de la vida. gracias, gran poeta.



hoy, 16 años después vuelvo a escuchar sus versos y comparto el texto “on neal cassidy’s ashes” que escribió allen en 1968 y “father death blues”, una canción.

“On Neal Cassidy’s ashes”

Delicate eyes that blinked blue Rockies all ash
nipples, Ribs I touched w/ my thumb are ash
mouth my tongue touched once or twice all ash
bony cheeks soft on my belly are cinder, ash
earlobes & eyelids, youthful cock tip, curly pubis
breast warmth, man palm, high school thigh,
baseball bicept arm, asshole anneal'd to silken skin

all ashes, all ashes again.



“Father Death Blues”


martes, 5 de junio de 2012

Cosas que no haré (Nostalgias)

supe que allen ginsberg existía el 6 o 7 de abril de 1997, unos días después de su muerte. estaba en londres, reconstruyendo mi camino y mi corazón (reconstruyéndome) y llegué ya tarde a casa y vi que lin veía la televisión, seria y triste, ahí estaba un hombre con barbas que leía algo que me movió por dentro. ese hombre era allen ginsberg y leía “howl”, como acababa de morir, le hicieron un programa especial de televisión para recordarlo. lo busqué en la biblioteca de lin, hablé con ella sobre lo que ginsberg había significado para los beats, para los hippies, para los 60s y los 70s, para la poesía (La Poesía) anglosajona del siglo xx y quedé maravillado por sus letras. irían cayendo en mis manos sus libros, sus poemas, distintas ediciones de “howl” (tengo 7 ediciones distintas). en fin, uno de esos libros que han caído en mis manos y que es uno de mis tesoros, es el último libro que ginsberg escribió “death & fame”, muerte y fama. tiene un poema donde se despide de jack kerouac, su gran amigo, le escribe a peter orlovsky, su amante y pareja desde 1954 hasta 1997 en que murió ginsberg (peter murió en 2010), escribe un poema maravilloso llamado “death & fame” donde habla de como quiere su funeral y una lista mental de invitados, escribe poemas políticos y cierra el libro con el poema “Things i’ll not do (Nostalgias)”.


este texto, escrito el 30 de marzo de 1997, 6 días antes de morir, es su testamento literario. su ejercicio budista de desprendimiento. su dejarse ir. desde la primera vez que lo leí me maravilló y constantemente regreso a este texto para leerlo, para hablar con allen ginsberg desde mi posición de lector, de admirador, de enorme influencia en mi forma de escribir y de entender la literatura. y desde hace tiempo quería traducirlo. así que, aprovechando que el 3 de junio es el cumpleaños de ginsberg decidí traducirlo y lo comparto acá.

(notas a la traducción: las mayúsculas están así en el texto, los espacios y la puntuación los respeté tanto como fue posible. ginsberg usó el signo “&” varias veces, pero en la traducción se pierden varios de ellos. las referencias a lugares y nombres tienen que ver con: su estancia en la india en 1967 junto con peter por más de un año, su budismo y sus guías espirituales, las clases de literatura que impartía en colorado, la generación beat y sus poetas, lo que supo que dejaría inconcluso.)



***

Cosas que no haré (Nostalgias)



Nunca iré a Bulgaria, tenía un folleto & una invitación

Tampoco Albania, invitado el año pasado, en privado por estafadores de la Lotería o

                alcohólicos en recuperación,

O poetas iluminados de la antigua tierra de las puertas del Hades

Ni visitaré Lhasa ni viviré en el Hilton ni en la casa de Ngawang Gelek ni subiré

                 fatigado al Potala

No regresaré jamás a Kashi “la ciudad más antigua habitada sin interrupción del mundo”

                  ni bañarme en el Ganges ni sentarme de nuevo en las escalinatas de Manikarnika ghat con Peter,

                  ni visitaré otra vez a Lord Jagganath en Puri, no volveré a Birbhum ni tomaré

                  más notas más historias de Khaki Baba

O escuchar festivales de música en Madrás con Philip

O regresar a beber Chai con el vetusto Sunil & los jóvenes poetas del café,

Atar mi cabeza a un ladrillo en el escondite de opio del Barrio Chino, pasar por el Moslem

                 Hotel, su azotea en Tinsmith Street en Choudui Chowh Nimtallah,

                 Quemar la tierra o fumar ganja en el Hooghly

Ni los callejones del Fez de Achmed, nunca más beberé té de menta en Soco

                  Chico, ni visitaré a Paul B. en Tánger

Ni veré a la Esfinge en Soledad al Amanecer ni al atardecer, madrugada o crespúsculo en el

                  desierto

Ni a Beirut vieja y colapsada, la tristemente bombardeada Babilonia & Ur del tiempo, los misterios

                  desagradables de Siria todo el desierto de Arabia y Saudí, la gente enérgica de

                  Yemen,

Ni el viejo Afganistán tribal de opio, el clima tibetano de Beluchistán

No veré Shanghái otra vez, ni las cuevas de Dunhuang

No subiré de nuevo por las escaleras de la E.12th Street,

No iré a la Argentina literaria, ni acompañaré a Glass a Sao Paulo ni viviré un

                  mes en un departamento, las playas y los chicos de las favelas de Río, el gran carnaval de

                  Bahía

No más sueños despiertos de Bali, el festival de Adelaide demasiado lejos para conseguir nuevas

                  canciones

No veré los nuevos caseríos pobres de Yakarta, los misteriosos bosques de Borneo ni sus hombres ni

                  sus mujeres pintados

No más Sunset Boulevard, Melrose Avenue, Oz en Ocean Way

Ni el viejo primo Danny Leegant, ni los recuerdos de la Tía Edith en Santa Mónica

No más dulces veranos con amantes, enseñando Blake en Naropa,

Ni Escribir Eslóganes Mentales, nuevas Poéticas modernas Norteamericanas, Williams

                  Kerouac Reznikoff Rakosi Corso Creeley Orlovsky

Cualquier visita al cementerio B’nai Israel a las tumbas de Buba, la Tía Rose, Harry Meltzer y

                   Tía Clara, Padre Louis

No la haré yo si no es en una urna de cenizas


                                                                                                             Marzo 30, 1997 a.m.



Allen Ginsberg