martes, 24 de julio de 2012

¿qué hay detrás…? (los detectives salvajes)

“Yo no puedo olvidar nada, dicen que ése es mi problema.”
Roberto Bolaño, “Los detectives salvajes”





***


¿novela? de nuevo termino una novela de roberto bolaño y siento que se me va el aire. una extraña mezcla entre: patada en el estómago, encontrar un libro agotado que llevas años buscando cuando no lo estabas buscando, darte cuenta que la araña que llevabas observando un rato desapareció, recibir una postal desde lejos de alguien muy querido y a quien se extraña. felicidad. miedo. maravilla. bolaño es un genio.


discuto con mi querido amigo karlos x si es o no una novela. él dice que no, le pregunto que entonces qué es y no me responde. yo digo que si es una novela. pero una novela que reinventa la forma. así como lo hicieron lezama lima y cortázar muchos, muchos años atrás, bolaño reinventa la forma de la novela con “los detectives salvajes” (publicada en 1998, 5 años antes de la muerte de bolaño).

un relato largo, una trama de voces y de cuentos, lugares y situaciones, personajes que aparecen como una voz constante, personajes que aparecen fugazmente, todos que contarán las aventuras de dos poetas que poco a poco van dejando de escribir poesía que son ulises lima y arturo belano (personajes ficticios con referentes reales (mario santiago y el mismo bolaño, respectivamente), quienes se lanzan en 1976 al desierto de sonora a buscar la obra de una poeta olvidada de la que se sabe poco y que a partir de ahí se irán moviendo por méxico y por el mundo, buscando y encontrando. las voces de los testigos (¿30? ¿40? ¿60?), hombres y mujeres, poetas, editores, lectores de poesía, escritores, estudiantes de filosofía, el mismísimo octavio paz (enemigo “mortal” de bolaño y santiago cuando estos fundaron el infrarrealismo hace 36 años), gente que en algún momento de su vida se cruzó con ulises lima o con arturo belano o con ambos y a partir de ahí todo les salió mal, como si el par de tipos, que en la novela no narrarán nunca nada en primera persona, fueran verdaderos emisarios de mal agüero.


(los infrarrealistas, 1976, en casa del lago)

una novela de misterio, de intriga, de angustia por saber qué demonios va a suceder, todo a través de las historias de los poetas. como si bolaño buscara hablar de los poetas y la poesía pero sin hablar de la poesía en si, sin hablar de los poemas que escribían estos poetas, que seguramente además serían pésimos poetas, como si los poetas fueran grandes aventureros y que en sus búsquedas (porque la búsqueda de belano y lima no es la única búsqueda en el libro, además de que la búsqueda original va mutando mientras suceden los años) se les va la vida. que bolaño buscó hacer poetas de carne y hueso, que huelen mal, que sudan, que fuman y que son mundanos, que odian parís porque ahí, 15 años después de “rayuela” todo lo que podía salir mal saldrá mal, que son egoístas, que tienen que pagar la renta o que huelen a sexo o que beben café o mezcal, que méxico se cae a pedazos y que colectivamente se cierran los ojos y no pasa nada, que el mundo no es tan distinto al infierno por momentos, que el-que-busca-encuentra, una visión no-romántica de la poesía, sin embargo, heroica. personajes tan extraños y tan vivos, sus voces tan auténticas. una novela que tiende tantos hilos a la obra de roberto bolaño que entiendo un poco aquello de la intertextualidad. hay un diálogo con julio cortázar y con la obra de antónio lobo antunes. ahí están guiños claros, puentes, telas de araña, rincones de otros laberintos, a las otras 6 novelas que he leído de bolaño: “2666”, “estrella distante”, “amberes” (¡el guiño más importante!, encontrarlo fue un escalofrío de emoción y de suspenso, la piel de gallina), “el tercer reich”, obviamente “amuleto” e incluso “una novelita lumpen”. ¿un road-book? ¿una novela? ¿un espejo de lo que bolaño llevaba dentro y lo quemaba? ¿una gran madeja de hilos? ¿cuántas lecturas posibles? ¿qué hay detrás de la pregunta final? ¿existe respuesta? un gran libro, un gran paseo.


(don roberto bolaño)

y cito al primer manifiesto infrarrealista, aquel escrito por bolaño en 1976: “Si el poeta está inmiscuido, el lector tendrá que inmiscuirse.”

(¡ah! ¡y el lenguaje! ¡¡¡el lenguaje!!!)

sábado, 14 de julio de 2012

uno de los grandes del cine, de oliveira

O cinema só trata daquilo que existe, não daquilo que poderia existir. Mesmo quando mostra fantasia, o cinema agarra-se a coisas concretas. O realizador não é criador, é criatura.
Manoel de Oliveira.


mente lúcida y privilegiada. un ojo crítico y feroz. socialista. cineasta que entiende al cine como un objeto de arte, cada pieza, cada elemento está donde debe de estar. paciencia fílmica, un hombre que ha sabido filmar el tiempo. en sus películas el tiempo sucede, el silencio sucede. en su cine las cosas toman el tiempo que necesitan, ya sea para cruzar una calle, para beber una taza de café, para contar una historia, para encontrar el destino. uno de los grandes, nacido en 1908 y haciendo cine desde 1931, manoel de oliveira es uno de los directores indispensables en la historia del cine. todavía en mayo de 2012 presentó una película en el festival de cannes y tiene planes para filmar otra más, tiene 103 y todavía tiene historias que contar, pero en esta tarde lluviosa y fría leo que está hospitalizado, estable pero grave.






de lo poco que he visto de su obra (60 películas entre largometrajes, cortos y documentales) me gustan mucho “el convento” (1995) [un increíble debate sobre el alma y de como mefistófeles busca apoderarse de ella], “palabra y utopía” (2000) [un film largo sobre el debate sobre si los indios tenían alma o no], “belle toujours” (2006) [el homenaje fílmico a luis buñuel y su fantástica “bella de día”], “singularidades de una chica rubia” (2009)[un homenaje al gran novelista eça de queiroz y a lisboa].

sobre todo me encantan “el valle de abraham” (1993), “una película hablada” (2003) y “vuelvo a casa” (2001), tres películas muy diferentes que tratan el amor, la violencia y la soledad desde una perspectiva filosófica. las tres las he visto en momentos diferentes de mi vida y cada una me ha hecho pensar y me ha hecho sentir.


uno de los grandes: gran director, gran referente. gran portugués y gran ser humano. y en sus películas es normal ver a leonor silveira, increíble actriz portuguesa, lo que siempre es un placer.



ojalá se recupere y que pueda seguir contando historias. ojalá.

sábado, 7 de julio de 2012

de rayuela, capítulo 7

a rebe t., a mariana s., a christian. los motivos, todos distintos.




y es un poco así: uno encuentra un libro donde se encuentra uno consigo mismo, con su ser, con la imagen reconfortante o inquietante que devuelve el espejo (¿este puedo ser yo?), con su presente tangible (éste soy yo, sólo puedo ser yo) o con su pasado (así pensé, así actué), y en ese libro sucede un capítulo que es un mantra, una repetición de los hechos, un extraño conjuro que se lee cada día 7 del séptimo mes desde, creo, julio del 2002.




(julio cortázar & teodoro w. adorno)

 

el texto es este:




Capítulo 7

Toco tu boca, con un dedo toco el borde de tu boca, voy dibujándola como si saliera de mi mano, como si por primera vez tu boca se entreabriera, y me basta cerrar los ojos para deshacerlo todo y recomenzar, hago nacer cada vez la boca que deseo, la boca que mi mano elige y te dibuja en la cara, una boca elegida entre todas, con soberana libertad elegida por mí para dibujarla con mi mano por tu cara, y que por un azar que no busco comprender coincide exactamente con tu boca que sonríe por debajo de la que mi mano te dibuja.

Me miras, de cerca me miras, cada vez más de cerca y entonces jugamos al cíclope, nos miramos cada vez más de cerca y nuestros ojos se agrandan, se acercan entre sí, se superponen y los cíclopes se miran, respirando confundidos, las bocas se encuentran y luchan tibiamente, mordiéndose con los labios, apoyando apenas la lengua en los dientes, jugando en sus recintos donde un aire pesado va y viene con un perfume viejo y un silencio. Entonces mis manos buscan hundirse en tu pelo, acariciar lentamente la profundidad de tu pelo mientras nos besamos como si tuviéramos la boca llena de flores o de peces, de movimientos vivos, de fragancia oscura. Y si nos mordemos el dolor es dulce, y si nos ahogamos en un breve y terrible absorber simultáneo del aliento, esa instantánea muerte es bella. Y hay una sola saliva y un solo sabor a fruta madura, y yo te siento temblar contra mí como una luna en el agua.



el libro es “rayuela” (1963) y su autor, obviamente, don julio cortázar. gran escritor, gran cronopio. en mi primera lectura de este libro (un camino que habría de recorrer varias veces más durante distintos años, distintas felicidades, distintas tristezas, distintas geografías, muchos insomnios y tintas de varios colores) supe que estaba leyendo un texto importante para la literatura. no sabía que sería un texto tan importante para mi, para mi vida, para mis amigos.




(diseño: ehékatl hernández)



viernes, 22 de junio de 2012

fragmentos de veranos

"Era un manuscrito de la noche que no podíamos leer."
Jack Kerouac

"Haber estado tan cerca tantas veces"
Konstantinos Kavafis





y es así: llega el verano como cada año y es inevitable sentirme contento, ¿qué misterios traerá este año el verano? ¿cuántas tormentas de verano en esta ciudad de méxico me tocarán los huesos? ¿cuántas historias? ¿largos atardeceres? ¿largas y húmedas caminatas en compañía y en soledad?

llega el verano y llega unos días después la mágica noche de san juan, increíble tradición, una especie de año nuevo para mi.






¿qué tiene de especial que sea verano o no? en realidad nada, el tiempo sigue su camino linealmente, todo sucede conforme debe ir sucediendo, da lo mismo que sea lunes o invierno, pero para mi el verano tiene un significado especial. supongo que se acumulan pedazos de verano, fragmentos de memoria, vida plena, cuentos, historias, vivencias.


del verano son los larguísimos viajes a visitar a mis abuelos en san diego o en el paso, el largo desierto y sus paisajes, el juego de contar postes de luz y perder el juego porque entre el primero y el segundo poste de luz pasaban momentos eternos de nada y luz, de los juegos silenciosos con las nubes, de la sensación de estar llegando al destino después de horas y refrescos tibios; del verano son las tardes en casa de mis abuelos alicia y nacho, escuchar a mi abuelo hablar de historia, verlos fumar, mi abuela preparándose el café en la mañana, el olor de la alfombra, mi tía margarita fumando, las grandes tormentas donde no llovía, los millones de mosquitos, las caídas de la bicicleta; del verano son los días en casa de mis padrinos en el desierto de coahuila, los enormes nogales, el olor del adobe, los higos, los caballos (había un caballo hermoso y enorme que se llamaba canario), las tortillas de harina recién hechas, la dentadura postiza de paul-verdad, los sueños recurrentes; del verano son los recuerdos de mi prima ángela en mi casa, horas y horas jugando a nada y a todo.

 del verano de 1992, veinte años atrás, son los recuerdos de la alfabetización, los primeros recuerdos de los amigos más antiguos que tengo. de ese verano son los primeros poemas, el pasar horas hablando de noche, las primeras tazas de café, los recuerdos tan nítidos de gente del campo aprendiendo a leer algunas frases en lo que nos enseñaban que había otra realidad y que se podía palpar esa otra realidad ahí, bajo la lluvia, llenos de lodo, sucios, felices.



del verano de 1993 es el recuerdo de una amistad inmensa y las primeras obsesiones musicales: r.e.m. y björk, al menos. del verano del 94 son recuerdos de los primeros amores en la vida, de las enormes tormentas en la ciudad de méxico en lo que iba descubriendo mi propio rostro y mi propio ser. del verano del 95 es una felicidad enorme, del verano del 96 es una tristeza infinita y muchas horas mirando llover en florida, escribiendo versos que ahora me parecen torpes pero que fueron una tabla de salvación, de ese verano es el recuerdo de alemania ganando la eurocopa y de las películas de herzog y la primera vez que vi algo de lars von trier.

del verano del 97 son los recuerdos del mejor verano: florida, ángela y john, mosquitos, calor, tormentas, noches largas bebiendo, bailando, siendo, leyendo a pessoa, a ginsberg y a saramago, escribiendo, era descubrir lo que sucedía, era reconstruirme de cero, armar de nuevo el rompecabezas de lo que había quedado de mi. del 2000 es la muerte de mi amigo gabriel. del verano del 2001 fue descubrir que en el sur había invierno y que parte de mi sombra se quedaría para siempre bajo la lluvia en buenos aires, de encontrar mi propia voz al escribir y sentirme contento con mi yo escritor. del verano del 2002 son los primeros meses cerca de christian, de tenerlo cerca y alrededor, de largas noches de insomnio mirando la ciudad, escuchando trolebuses pasar, de imaginar que la vida era posible. del 2003 es comenzar a hacer una casa y tener un gato y plantas y espacios vacíos en los libreros. del verano del 2006 son recuerdos del sur más al sur, el haber llegado al fin del mundo, ver los glaciares, sentir el frío verdadero, saberme vivo y pleno. y desde hace unos años es hacer una hoguera o un pequeño fuego en la noche de san juan y quemar las cosas malas y quemar buenos deseos y reír con los amigos y celebrar que inicia un nuevo ciclo que va de fuego de san juan a fuego de san juan y que así sucede el tiempo.




¿qué sucederá este verano? ¿qué historias? ¿qué conversaciones? ¿qué amigos estarán alrededor? ¿qué libros? ¿leeré “los detectives salvajes”? ¿qué discos? por lo pronto, en estos días no he podido dejar de escuchar “valtari” de sigur rós y hoy fue mi primera tormenta de verano: empapado y feliz.


http://www.youtube.com/watch?v=qdQ8KHer0cI&feature=related
 


domingo, 10 de junio de 2012

en el camino, sal & dean

"...; todavía nos quedaba mucho camino. Pero no nos
importaba: la carretera es la vida."
Jack Kerouac

 termino de leer “en el camino” de jack kerouac (“on the road”, publicada por primera vez en 1957). a pesar también de que muchos amigos lo habían leído hace muchos años, cuando estábamos empezando la vida adulta y es referencia constante en sus vidas y a pesar de tener el libro desde hace mucho tiempo (alguien me lo regaló, no recuerdo quien, no me lo dedicó y le dejó el precio y le costó $66 pesos, la edición de anagrama, colección “compactos”) no lo había leído, ni me había interesado hacerlo.


con la amenaza de que pronto se estrenará la película dirigida por walter salles decidí leerlo. pensé que no me iba a gustar, que era un libro que, para mí, había pasado su magia porque ahora tengo casi 36 años y no entre 18 ó 25 que es la edad en la que todos mis amigos lo leyeron. pensé que me parecería un libro menor, lleno de lugares comunes y enormemente pretencioso.

felizmente: me equivoqué.

desde la primera noche de lectura “en el camino” me pareció un libro honesto: cálido, verdadero, tierno, triste, brutal, hermoso, hipnótico, vertiginoso, nostálgico, angustiante. entendí cómo se volvió el manifiesto de los beats: el ansia de vida, la búsqueda por la búsqueda, lo verdaderamente importante no es llegar sino el trayecto.


el libro narra cuatro viajes del protagonista sal paradise, alter ego de kerouac, a través de américa del norte, tres de ellos desde la costa este de estados unidos hacia san francisco y el cuarto hacia la ciudad de méxico; sal paradise, y su amistad con el caótico e intenso dean moriarty (neal cassady en la vida real). los viajes en si no tienen un propósito claro: se trata de entregarse al camino, a lo que suceda, al infinito de posibilidades, de ir de aquí hacia allá, de vivir plenamente y desbordarse de vida, aunque no haya dinero, ni comida ni dónde llegar ni cómo llegar: lo importante será moverse, estar vivo.


es un libro sobre un país que cambia conforme cambia la geografía, es la narración de lo espléndido que es el paisaje; la magia de viajar de noche, de cruzar el desierto, de manejar a través de las montañas, de amar la velocidad, de cómo cada lugar y cada clima tienen un olor especial, de lo que significa la soledad, de como la vida se le escapaba a dean moriarty y la vida misma lo enloquecía y lo cegaba y lo llevaba a seguir adelante, no importa lo que quede detrás ni lo que venga. es un libro sobre un país donde los jóvenes acaban de regresar de la guerra en europa o el pacífico y simplemente no se adaptan a un país convencional. es un libro sobre la música y la escritura, sobre la creación artística, sobre la promiscuidad y la libertad sexual, sobre drogarse o beber alcohol no como algo bueno ni como algo malo, simplemente así sucede. es un libro sobre una amistad increíble y desgastante, entre sal y dean existe una complicidad que los irá atando y desatando, se encontrarán y se perderán una y otra vez, se verán en denver, en nueva york, en san francisco, se verán y ambos saben que su amistad lo único que logrará es llevarlos de nuevo al camino. y al llegar, hay que volver a moverse: nunca quedarse quietos.


hay libros que llegan en el momento justo, por suerte, este fue el momento perfecto para que “en el camino” y yo nos conociéramos.

(me quedan dos grandes dudas: la primera es ¿cuál es la importancia cultural que tiene denver en la cultura y la contra-cultura estadounidense? y la segunda es ¿jack amó a neal y por lo prejuicios de la época no se atrevió a decirlo? neal y allen ginsberg tuvieron una relación sexual de años, no sé si kerouac hubiese querido algo así también y parte de su tristeza y desencanto con la vida se debió a que nunca fue de neal)