miércoles, 23 de abril de 2014

la nostalgia de la mirada

acabo de ver “miradas múltiples: la máquina loca”, documental dirigido por el mexicano emilio maillé en 2012 donde se acerca al personaje de gabriel figueroa (1907-1997, de hecho nació y murió en abril, los días 24 y 27 respectivamente [ja ja ¡qué forma de escribir!], pero no desde una perspectiva biográfica o académica: entrevista a directores de fotografía (¿28? ¿29?) para que hablen, desde sus perspectivas y sus visiones personales, del por qué el trabajo de figueroa es relevante para el cine todavía hoy


la propuesta es clara: a través de la fotografía de las películas en blanco y negro de gabriel figueroa se cambió la forma de hacer cine. los entrevistados hablan de lo que significó esa forma de filmar, esa manera de usar la técnica, los encuadres, de cómo todo lo que hizo figueroa les afectó a ellos al momento de proponer imágenes y de filmar, de cómo por primera vez en la historia del cine un director de fotografía era relevante en la promoción de alguna película además de los actores y los directores (creo que además de figueroa, son muy pocos directores de fotografía que han logrado un nombre tan notorio, quizás sacha vierny (1919-2001) y sven nykvist (1922-2006) completarían la lista).

los entrevistados son personajes de los que no sabemos nada o sabemos muy poco. son las personas detrás de las cámaras, los encargados de hacer la fotografía de cineastas como lars von trier, woody allen, pedro almovódar, fernando meirelles, carlos reygadas, fernando eimbcke, wong kar-wai, antonioni, fellini, kubrick, kurosawa, costa-gavras, truffaut, godard y un larguísimo etcétera. hemos visto sus películas, sus maneras de hacer imágenes. la influencia de figueroa está ahí.

la película se apoya en las entrevistas y en las imágenes, las poderosas imágenes del cine de figueroa, el desfile es interminable (“los olvidados”, “el ángel exterminador”, “él”, “víctimas del pecado”, “pueblerina”, “la perla”, “bugambilia”, “enamorada”, “macario”, “salón méxico” y otro larguísimo etcétera).




y es curioso, siempre revisitar el pasado plantea enfrentarse con la nostalgia, más ante imágenes que forman parte de un enorme colectivo visual (por ejemplo, la secuencia del sueño de “los olvidados” de buñuel) y estos personajes se cuestionan ¿qué pasará con la forma de hacer cine ahora que lo digital invade la vida cotidiana? ¿qué riesgos corre el cine cuando desde un teléfono se puede grabar imagen en movimiento? ¿habrá quien dedique tiempo y recursos, como hacían figueroa y sus directores, para filmar? el cine continuará, las formas cambiarán, es un hecho. ver una película como “her” de spike jonze (2013) muestran que hay un cine al que todavía le importa hacer imágenes para contar una historia.


(en las últimas semanas he tenido cuatro conversaciones fantásticas sobre “hablar de cine”: “el cine de jim jarmusch y sus elementos narrativos”, “las distintas capas de lectura de una película como “el gran hotel budapest” de wes anderson”, “la venganza como tópico para un ciclo interminable” y “la poesía en el cine de tarkovski y el cine de jarmusch, las diferentes maneras para encontrar la poesía en la imagen”. me encanta hablar de cine, cuando hablo de cine algo se ilumina adentro) 

miércoles, 2 de abril de 2014

del brazo y por la calle

a propósito de nada y de todo: hace unas semanas fui al centro cultural universitario tlatelolco a ver la proyección de una película que he visto por pedazos en la televisión en un par de ocasiones, uno de los clásicos del cine mexicano: “del brazo y por la calle”, dirigida por juan bustillo oro en 1956.


es una buena película mexicana, un claro ejemplo del cine que se hacía en aquel entonces. blanco y negro. actuación un tanto exagerada. drama urbano. el amor que tiene que luchar contra el hambre, la pobreza y el qué dirán.

tiene sus esterotipos dramáticos: ella, maría (marga lópez), es la sumisa, la buena ama de casa, la que limpia, la que hace que rinda el dinero, la que se encarga del hogar y que siempre sacrificará su felicidad por la de su marido. él, alberto (manolo fábregas), es el que manda, el que provee, el que determina el destino de la pareja, el que tiene la última palabra, el que llega a casa y se sienta a que le sirvan de cenar.


pero, para la época, es una película de avanzada. en la forma: largos planos secuencia, diálogos largos, toda la película sostenida únicamente por dos actores, no hay ni otro actor, ningún guiño cómico, ningún diálogo fuera de la relación de pareja que conforme pasa el tiempo cada vez están más solos. en el fondo: una sexualidad plena de dos esposos que se tocan, que se desnudan, que hablan de lo que pasa, la marginalidad de los personajes (ya se había estrenado “los olvidados” de buñuel en 1950, pero la pobreza y el hambre no eran invitados frecuentes a las pantallas nacionales cuando se hablaba de la ciudad o del presente), la infidelidad como venganza, la confianza desgarrada.

la película tiene tres créditos al inicio, los dos actores, marga lópez y manolo fábregas y el tercer crédito es para la ciudad de méxico. es uno de los aciertos más importantes de la película. la ciudad como personaje. como un ente viviente: presente, que hace ruido, que impone su presencia con luces, con pobreza, con avenidas, con progreso. es un méxico que no existe más (los trenes, nonoalco tlatelolco como fin del mundo y arrabal de la peor de las pobrezas, la ciudad que “está decidiendo ser ciudad y dejar de ser pueblo”*. esa era la ciudad de méxico de 1956, la ciudad ya nunca será eso otra vez, pero lo humano, el drama humano entre maría y alberto (cambie usted los nombres, revuelva los géneros, da igual) se repite y se repite y cambian las formas pero el fondo es el mismo: pese al tiempo, sigue siendo vigente.


conforme veo la película, crece.

vale mucho la pena verla (decía, la he visto en pedazos, esta fue la primera vez que la veo completa), un buen clásico y bastante olvidado y vale mucho la pena estar atentos a lo que programa y exhibe el centro cultural universitario tlatelolco, uno de los espacios más increíbles de nuestra ciudad.


* (gracias lalo, por este concepto)

viernes, 14 de marzo de 2014

colombia: capítulo medellín

y luego: 48 horas en medellín. hace calor, es más tropical. fue poco tiempo en esa ciudad pero hay algo en su aire que hace que la ciudad vibre. ¿será su historia reciente de violencia? ¿será que aunque ahora hay tranquilidad y seguridad pública pareciera que todavía una chispa puede hacer que todo brinque? ¿será el calor? de medellín tengo impresiones de tipo casi postal, porque el tiempo fue realmente poco.



al igual que en bogotá, (el arquitecto que no fui volverá a hablar) la arquitectura y la planeación urbanística son vitales en esa ciudad construida entre montañas. hace años que guerrilla, narcotráfico, pobreza y desplazados por la violencia descontrolaron la ciudad generando barrios de pobreza-violencia-marginación extrema y en los últimos años la ciudad va retomado el control y comienza un proceso paulatino de reconstrucción urbanística e incorporación de estos barrios a través de transporte público accesible y seguro, como el metroplus (en méxico d.f. este modelo se convertiría en nuestro metrobús, en guadalajara en el macrobús, en curitiba, brasil, se replicaría y en muchas ciudades este modelo se está repitiendo porque logra dos milagros: ordenar vialidades y mayor accesibilidad para el usuario) o el metrocable, que son cabinas de teleférico que se enlazan con rutas de metro y transporte y que logran que los barrios más alejados y aislados formen parte de la ciudad haciendo accesible la ciudad a los ciudadanos y viceversa. suena bobo, pero es importantísimo, jaja.

también en medellín existe uno de los proyectos más increíbles de política pública que es la red de bibliotecas de la ciudad que le han apostado a tener 30 focos de acceso a la cultura y la lectura para cambiar situaciones de marginación, el caso más emblemático es el parque biblioteca "parque españa" (que estaba en remodelación jajaja mala suerte), diseñada por el arquitecto colombiano  giancarlo mazzanti, que funcionando desde 2007 en el barrio de santo domingo (definido como de “autoconstrucción”) ha logrado un cambio tangible de que otro mundo es posible para miles de jóvenes, niños y adultos en situación de marginación. también los parques biblioteca de belén, de san cristobal y el “león de grieff – la ladera” (león de grieff es un poeta nacido en medellín de quien el fondo de cultura económica ha publicado una antología monumental, por cierto) son emblemáticos pero no hubo tiempo de verlos.
  




las vistas de la ciudad, de día y de noche, son impresionantes. un enjambre de edificios altos, construcciones monumentales, casas de autoconstrucción, edificios modernos, puentes, metro, vialidades, parques públicos, paseos peatonales, mucha gente en la calle todo el tiempo. una ciudad verdaderamente intensa. la arquitectura es, al igual que en bogotá, de verdad sorprendente. debería de ser obligado su estudio en escuelas de arquitectura y urbanismo, jaja. de verdad, habrá que hacer esa guía de arquitectura.

en medellín tampoco entendí gran cosa de las cosas que nos decían, pero entendí más el paisa que el bogotano. básciamente mi colombiano es malo, jajaja. eso sí, los paisas son increíblemente amables.









(más hechos aislados: acá comí “bandeja paisa” que es lo mejor de lo mejor, mucho y sencillo; un café delicioso; los jardines botánicos de medellín son impresionantes, valen mucho la pena; para una visita futura, que me gustaría hacer y con mucho más tiempo, habré de buscar un guía local; observar a la gente fue fantástico; los museos de antioquia y el de arte moderno de medellín son muy interesantes, en la tienda del último se encuentran objetos de diseño colombiano; más botero por aquí, más botero por allá… me gusta que hay esculturas y que le haya donado mucha obra a su ciudad; acá tampoco me gustaron las arepas, mi única decepción de todo el viaje) 


- gracias christian por este viaje, de verdad, valió la pena -

jueves, 13 de marzo de 2014

colombia: capítulo bogotá

por extrañas coincidencias de la vida, el mes de marzo lo comencé en colombia, un breve pero enorme viaje a bogotá y a medellín.

antes de ir, hice una investigación previa, entre guía, recomendaciones de colombianos que viven acá y colombianos que viven allá y personas que han ido a conocer, así como el fabuloso internet, el plan estaba perfectamente trazado. honestamente, estar ahí sobrepasó mis expectativas. fueron días lindos de mucho platicar, aprender, reírse, conocer. mucho (¡mucho!) caminar. los ojos muy abiertos.



bogotá me sorprendió para bien: su arquitectura y la noción de que alguien se tomó en serio el urbanismo de la ciudad son verdaderamente sorprendentes. edificios increíbles, espacios públicos fantásticos, recorridos peatonales, las redes de transporte, el ordenamiento urbano, el uso de ladrillo como material de construcción de ¡rascacielos!, la visión y aplicación de políticas públicas que le apuestan al acercamiento a la cultura a través de "parques biblioteca" a los barrios más pobres (el caso más emblemático es de medellín y el parque biblioteca "parque españa" de  giancarlo mazzanti pero eso irá en el “capítulo medellín”), enormes (¡ENORMES!) bibliotecas públicas llenas de lectores y de jóvenes… incluso, creo que sería obligación para los estudiantes de arquitectura darse una vuelta "de trabajo" por bogotá, de verdad es algo sorprendente. incluso, habría que conseguir financiamiento para hacer una guía de arquitectura de bogotá e ir a tomar fotos jaja (el arquitecto que no fui, estuvo feliz, muy feliz).



una de las cosas más raras de los días en bogotá era la sensación de familiaridad (muy parecido a méxico en muchas cosas) y al mismo tiempo la sensación de lo ajeno (muy distinto en otras) y esa sensación de que la globalización no los ha invadido tanto. un ejemplo: pleno centro de bogotá, domingo, los cafés cierran a las 7pm… la primera reacción fue "¿QUÉ?"… pero digiriéndolo un poco más, pensándolo, más bien fue darse cuenta que estados unidos y nuestra misma caótica y enorme ciudad de méxico nos han acelerado y nos hacen pensar que debemos tener “todo” todo el tiempo, ¿no? y, realmente, el mundo no se acabará por no poder beber café a las 8 de la noche en domingo.

eso sí, en los días que estuvimos allá, entendí menos de la mitad de las cosas que nos decían. es curioso como decimos que hablamos "español" jajajaja. 






(algunos hechos aislados: comí siempre muy rico, muy simple pero muy rico (un día comí “muchacho relleno en salsa criolla”, no lo pude resistir ja ja ja). sobre todo me pasó una cosa rara mientras comía "ajiaco", sentía que comía algo que sabía a "prehistoria", como un sabor precolombino, si es que eso es posible; los graffitis son excepcionales en toda la ciudad; la librería del fondo de cultura económica, “centro cultural gabriel garcía márquez”, es maravillosa y peligrosa para el presupuesto; los museos son una maravilla, hay muchos y muy buenos por toda la ciudad, grandes, medianos y pequeños; botero por aquí, botero por allá, botero acullá, no me encanta pero sin duda es una de las cosas a ver; el “museo del oro”, un imperdible de bogotá) 

martes, 4 de febrero de 2014

escuchar un disco

por extrañas coincidencias de la vida que involucran a los reyes magos, un viaje, que me comí mi sopa, un poco de necedad y mucha suerte y cariño ahora mi pod tiene 32gb (¡32gb!). mi tercer ipod. ahora tengo mucho más memoria y puedo, si quiero, completar discos que tuve que mutilar en su momento para que cupieran en el anterior que sólo tenía la mitad de “espacio” (tema para insomnio: el “espacio” de un aparato que mide centímetros). obviamente sí quiero hacerlo y ya comencé.

uno de los primeros discos que he completado es uno de los discos mágicos de nick cave & the bad seeds: el disco doble que incluye “abattoir blues” y “the lyre of orpheus” (2004).

hoy los volví a escuchar cómo se debe: completos, de principio a fin


“abattoir blues” es la primera parte del álbum, son 9 canciones y el camino comienza con “get ready for love” y avanza creciendo, llenando el aire de maravillas como “there she goes, my beautiful world” y “nature boy” hasta llegar, casi al final, a la canción que le da el título al disco, “abattoir blues”, el blues del matadero. la magnífica voz de nick cave que canta hablando o habla cantando, no sé, preguntando “do you see what i see, dear?” uno puede acariciar el aire. Uffff (ja ja. ¿Uffff? si, mau, Uffff). la primera vez que escuché este disco la piel se erizó absolutamente. aún ahora sucede algo parecido.

luego sigue el otro lado del álbum, “the lyre of orpheus”, mi primer acercamiento al tema órfico. al mito del amor después de la muerte, al mito de no detener la búsqueda del ser amado si es necesario, al mito de cómo la belleza domó la furia, al mito de la confianza y la desconfianza, pero ese es otro tema.


ya con la piel erizada por el primer disco, puse el segundo. son 8 canciones, que comienzan con la canción que le da título al disco y en el tercer lugar está esa canción, mi favorita del disco y de toda la discografía de nick cave & the bad seeds: “babe, you turn me on”. esta canción contiene todo el universo de nick cave: dolor, amor, amor que quema, enorme felicidad de tenerte, enorme tristeza de no tenerte, palabras que se enuncian como un hechizo para que nunca te vayas ni de entre los dedos ni de la memoria, palabras para recordar el olor que deja tu piel en mis manos, esas cosas. canción de niebla, de madrugada fría, de sol que comienza el día. luego el disco sigue y avanza y vuelve a la calma terminando en “o children”.

dos discos perfectos, para escucharse en orden. para disfrutarlos inmensamente. son de los discos que me llevaron al espacio antes-después en la vida. no podría imaginarme hoy sin su compañía silenciosa. las cosas que he pensado escuchándolos.

(nota: nick cave & the bad seeds llevan haciendo música y ruido desde que el 18 de junio de 1984 sacaron el disco “from her to eternity”, son sin duda un referente de la música indie y de autor, feroces músicos, gran poeta que es nick cave, su discografía es enorme. en 1997 con “the boatman’s call” hay un cambio en la frecuencia del grupo. antes eran intensos, ruidosos, obscuros: como un sueño furioso. a partir de este disco, la materia con la que trabajan es una materia más blanda, húmeda, aún así inmensamente obscura. como esculturas de niebla. viejitos locos)